Table Of ContentUnión Internacioonal para la Conservvación de la Naturaleza
Oficcina Regioonal de Ammérica del Sur
LLos meecanismmos financieross para laa conseervaciónn
dee la bioodiversiddad en Américca del Suur
Antjee Carolin Planitzer
Unidad de Evaluuación de EEspecies y EEconomía
Supeervisión: Artturo Mora, MMA, Oficial de Programma UICN-Suur
Novieembre, 2011
Contenido
Introducción .................................................................................................................................. 4
Capítulo 1: Información general sobre herramientas económicas para la conservación de la
biodiversidad ............................................................................................................. 4
1.1 Funciones y servicios de ecosistemas ................................................................................. 4
1.2 Valoración económica de servicios ambientales ................................................................ 4
1.3 Mecanismos financieros ...................................................................................................... 5
1.3.1 Algunas condiciones previas a la aplicación de mecanismos financieros .................... 8
1.3.2 Alcance de mecanismos financieros ............................................................................ 9
1.3.3 Clasificación de mecanismos financieros ................................................................... 10
Capitulo 2: La situación política y económica en América del Sur y sus implicaciones en el
diseño y la aplicación de mecanismos financieros ................................................. 16
2.1 El desarrollo político de América del Sur .......................................................................... 16
2.2 La realidad socio‐económica ............................................................................................. 18
2.3 Las herramientas económicas para la conservación en América del Sur ......................... 21
Capítulo 3: Estudios de casos en América del Sur ..................................................................... 23
3.1 Argentina – Uso del eco sello FSC ..................................................................................... 23
3.2 Bolivia – Pagos para el uso de servicios ambientales: El Albergue Ecoturístico Indígena
Chalalán ............................................................................................................................. 25
3.3 Brasil – El regimen de compensación: La ley de Compensação Ambiental y el Atlantic
Forest Fund ....................................................................................................................... 25
3.4 Chile – Sistema de límite e intercambio: Negocio de emisiones en Santiago de Chile ..... 26
3.5 Colombia – Impuestos para servicios ambientales: El impuesto ecológico ...................... 29
3.6 Ecuador –El Pagos para el uso de servicios ambientales: El proyecto Pimampiro ........... 29
3.7 Guyana – Fondos gubernamentales internacionales – El proyecto REDD+ ...................... 32
3.8 Paraguay – Regimen de compensación y fondos gubernamentales: La reserva natural
Mbaracayú ......................................................................................................................... 32
3.9 Peru – Bioprospección: Convenio de Bioprospección Perú – República Corea ................ 35
3.10 Uruguay – Exoneraciones de impuestos para conservación de bosques ....................... 37
Capitulo 4: Las herramientas económicas y las Metas de Aichi ............................................... 37
Conclusiones ............................................................................................................................... 41
Anexo……………………………………………………………………………………………………………………………………. 43
Introducción
A lo largo de las últimas décadas el reconocimiento de la diversidad biológica como activo
global de valor inmenso para las generaciones presentes y futuras ha crecido constantemente.
Sin embargo, la amenaza para las especies y ecosistemas nunca ha sido tan grande como hoy
en día y la extinción causada por las actividades humanas continúa a un ritmo alarmante
(Evaluación de Ecosistemas del Milenio 2005). El reconocimiento internacional de la
importancia de la biodiversidad para el bienestar humano y las amenazas para la subsistencia
causadas por su pérdida han llevado a la aprobación del Convenio sobre la Diversidad Biológica
(CDB). Ése tiene por objetivo “la conservación de la biodiversidad, el uso sostenible de sus
componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios resultantes de la utilización
de los recursos genéticos” (CDB 1992). En 2010 las Partes del Convenio aprobaron el Plan
Estratégico de la Diversidad Biológica 2011‐2020 con el propósito de inspirar acciones a gran
escala para apoyar la conservación de la diversidad biológica.
Uno de los componentes importantes de los esfuerzos internacionales para la conservación de
la biodiversidad es la protección de los servicios ambientales, los cuales proveen bienes y
servicios económicamente valiosos que benefician la sociedad y aseguran la subsistencia de
billones de personas (CDB 2011f). Constituyen un capital natural, económico, cultural y social
importante. Algunos tipos de ecosistemas particulares, como bosques tropicales, humedales,
arrecifes de coral y bosques de neblina son especialmente relevantes y valiosos para el
bienestar humano, pero enfrentan una amenaza inminente de degradación causada por
sobreexplotación y conversión de tierras (Evaluación de Ecosistemas del Milenio 2005). Estas
actividades destructivas son alimentadas por varios tipos de errores de conceptos:
infravaloración crónica de bienes y servicios ambientales, un enfoque predominante en
ganancias económicas a corto plazo de la explotación de recursos biológicos y la ignorancia de
las externalidades negativas de las actividades nombradas (de Groot 2006).
Ese modo de pensar defectuoso ha llevado a la subestimación de la importancia de la
conservación y, por consecuencia, a problemas de financiación de actividades
conservacionistas crónicos. En particular en los países donde la economía depende de la
explotación y la exportación de los recursos naturales (petróleo, cobre, soya o madera) y de la
producción de productos primarios, los ecosistemas corren el riesgo de ser degradados. En el
mismo instante estos países cuentan con los tipos de ecosistemas más prístinos,
internacionalmente importantes y raros. Eso también es el caso en la mayoría de los países de
América del Sur, lo que hace esta región una de las más importantes del mundo con respecto a
los esfuerzos de la conservación de la biodiversidad.
Un enfoque recién desarrollado de afrontar ese problema es el diseño y la implementación de
mecanismos financieros para la conservación de la biodiversidad. Estos mecanismos tienen por
objetivo la provisión de recursos financieros sostenibles para la conservación de servicios
ambientales. Existen varias categorías de estos mecanismos financieros, los cuales pueden
involucrar al gobierno y la creación de mercados.
Este documento analiza en el e primer paso la base teórica y las opciones de diseño diferentes
de los mecanismos financieros. A continuación da un resumen de la situación política y socio‐
económica en los países sudamericanos y la situación general de la implementación de los
mecanismos financieros en esta región, seguidos por un análisis detallado de diferentes casos
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de estudio en varios países sudamericanos. Además la contribución de los mecanismos
financieros a las Metas Aichi del CDB será investigada y se extrae varias conclusiones.
Capítulo 1: Información general sobre herramientas económicas para la conservación de la
biodiversidad
1.1 Funciones y servicios de ecosistemas
De la interacción entre las especies de flora y fauna de los ecosistemas, su ambiente físico y la
energía solar se origina una serie de funciones ambientales. Ejemplos de estas funciones son el
ciclo hidrológico, los ciclos de nutrientes, la retención de sedimentos o la producción de
biomasa. Las funciones ambientales son definidos por de Groot et al. (2010) como “la
capacidad de procesos y componentes naturales de proveer bienes y servicios ambientales
[para los seres humanos], en modo directo o indirecto”. Eso quiere decir, que cuando los
humanos aprovechan o usan los procesos, componentes estructurales y los productos de los
ecosistemas estos se convierten en bienes o servicios ambientales. Los servicios ambientales
son definidos como “contribuciones directas e indirectas al bienestar humano” (de Groot et al.
2010), como son por ejemplo los alimentos, el agua, la madera, la regulación de la calidad del
aire, del agua y del clima, el placer estético y la recreación. La transformación de una función
de ecosistema en un servicio ambiental a su vez implica que se genera un beneficio
económico, ecológico y social para el ser humano (Cordero et al. 2008).
Según de Groot et al. 2010 existen cuatro tipos de servicios ambientales:
Los servicios de producción (o aprovisionamiento): son los productos o bienes que
se obtienen de los ecosistemas, como los alimentos, el agua potable y la leña.
Los servicios de regulación: son los beneficios relacionados con la regulación de los
procesos de los ecosistemas, tales como la regulación del clima, del agua y de los
sedimentos.
Los servicios culturales: son beneficios inmateriales que las personas obtienen de
los ecosistemas a través del enriquecimiento espiritual, el desarrollo cognitivo, la
reflexión, la recreación y las experiencias estéticas
Los servicios de hábitat: son beneficios que proveen hábitat y vivero para varias
especies y apoyan la provisión de los otros servicios y el mantenimiento de la
biodiversidad en general.
1.2 Valoración económica de servicios ambientales
Sólo en el momento cuando los servicios ambientales tienen carácter de bienes privados y son
comerciados por mecanismos de mercados, su valor económico se manifiesta de manera obvia
en precios monetarios, lo cual facilita su valoración económica. Esto es regularmente el caso
para servicios de producción.
En cambio, muchos bienes y servicios ambientales tienen carácter de bienes públicos no
comerciados. Los bienes públicos se consideran los bienes y servicios cuyo consumo no es rival
ni excluible. Es decir que muchas personas pueden consumir, usar o disfrutar el bien
simultáneamente y que es difícil hasta imposible evitar que personas, aunque no pagan un
precio por el bien, lo consuman.
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En estos casos el valor económico no queda obvio, sino se debe valorar por una serie de
metodologías de preferencias reveladas y preferencias declaradas. Eso a su vez permite contar
con un indicador de su importancia relativa para la sociedad (Meijerink et al. 2007).
La economía ambiental distingue ciertas formas de valor económico que se pueden
determinar mediante estas metodologías, los cuales serán explicados abajo.
1) Valor de uso
A) Valor de uso directo
Este tipo de valor incluye actividades comerciales y no comerciales. Los usos comerciales
(producción industrial de madera, por ejemplo) pueden ser importantes, tanto en el
ámbito local, como en el nacional e internacional.
B) Valor de uso indirecto
Este clase de valor se atribuye a los bienes y servicios que no están usados directamente,
pero que contribuyen significadamente al bienestar humano y de los que el reemplazo
viene con altos costos, como regulación de cualidad acuática o prevención de mareas.
C) Valor de opción
Este tipo de valor se atribuye a los ecosistemas o alguno de sus componentes o
características, que no se están utilizados actualmente, pero de los que se ofrece la opción
de utilizarlos en el futuro.
2) Valor de no uso
A) Valor de existencia
Es el valor que pueden tener un ecosistema, sus componentes y procesos para personas,
que no los utilizan de modo directo ni indirecto, ni piensan hacerlo en el futuro, pero que
valoran su existencia en determinadas condiciones.
B) Valor de legado
El valor de legado expresa el deseo de que las futuras generaciones se aprovechan de los
servicios ambientales de un cierto ecosistema.
Para identificar y medir los nombrados valores se ha desarrollado una gama de metodologías
de valoración directa (basados en valores de mercado), valoración indirecta (basados en
manifestación de preferencias reveladas) y de valoración contingente (basados en preferencias
declaradas).
1.3 Mecanismos financieros
Dado que muchos de los servicios de los ecosistemas no se comercializan en los mercados,
estos no generan las señales apropiadas que podrían contribuir a una eficiente asignación y un
uso sostenible de los mismos. Típicamente las personas que proveen los servicios ambientales
no son recompensadas para todos los beneficios que otros obtienen de los mismos y las
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personas que reducen los servicios ambientales no incurren los costos que imponen a otros.
Este fenómeno se denomina externalidad.
Externalidades ocurren si no existe un mercado para algo que le importa a la gente. Mercados
no existen por una o varias de las razones siguientes:
Costos de transacción altos
Incertidumbre alta sobre las características del bien o del servicio
Información asimétrica entre proveedores y consumidores
Pocos consumidores y proveedores
Derecho de propiedad no puede ser definido u obligado
Queda obvio que una o varias de estas características aplica para los servicios ambientales e
hace difícil hasta impide su comercialización efectiva. Al mismo instante, como los mercados
existentes exhiben deficiencias, mismo para los bienes que se comercian en éstos,
regularmente no existen bastantes incentivos que promueven el uso sostenible y equitativo de
los servicios ambientales (Murtough et al 2002).
Sin embargo, el reconocimiento de la multifuncionalidad de los diferentes ecosistemas en todo
el mundo, que están proveyendo bienes y servicios esenciales para la vida humana, lleva al
reto de crear incentivos económicos para su uso sostenible y, con eso de ampliar y diversificar
la gama de mecanismos financieros con y sin mercados para su conservación y manejo
sostenible. Este hecho requiere el desarrollo y la aplicación de estrategias financieras que
capten el verdadero valor de todas sus funciones, y que aseguren la distribución equitativa de
costos y beneficios entre los beneficiarios y productores de los bienes y servicios ambientales
(Izko y Cordero, 2007).
El Banco Mundial define los mecanismos financieros para la conservación de la biodiversidad
como “todos mecanismos financieros o mecanismos de mercado que están utilizados para
obtener ingresos, proveer incentivos económicos o soluciones financieras para asegurar la
provisión de servicios ambientales” (Sander & Cranford 2010).
Así mismo, Verweij (2002) define mecanismos financieros innovadores como “acuerdos
institucionales que resultan en transferencias de nuevas o recursos financieros aumentados de
las personas que están dispuestos a pagar para productos sostenables y/o productos
ecológicos forestales a los proveedores humanos de estas funciones”.
Los esquemas de mecanismos financieros pueden responder a diferentes objetivos y por
consecuencia diferentes estrategias de manejo. Entre estas se cuentan: conservar o rehabilitar
ecosistemas boscosos, páramos y humedales, implementar prácticas de conservación de
suelos, implementar mejores prácticas agrícolas y ganaderas para que se mejore el flujo de
servicios ambientales provenientes del ecosistema rehabilitado o establecer plantaciones
forestales y sistemas agroforestales para generar bienes y servicios ambientales (Cordero et al.
2008).
Según Robertson y Wunder (2005), los servicios ambientales que se financian con mayor
frecuencia en este marco, en escala significativa, son los asociados con los bosques tropicales y
el mercado de carbono, tales como:
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Servicios hidrológicos
Conservación de suelos
Belleza escénica o paisajística
Conservación de biodiversidad
Captación o fijación de carbono
Reducción de emisiones de CO2 por deforestación y degradación (REDD).
Emerton et al. (2006) clasificaron la gama de los mecanismos financieros con respecto a dos
dimensiones, la fuente de los fondos (privada frente a pública) y el mecanismo (organizado con
mercado frente a sin mercado):
1) Organización de mercados por actores privados
Este tipo de mecanismos financieros se supone que está implementado para servicios que
tienen carácter de bienes privados (por ejemplo madera) y por eso exhiben un alto grado
de exclusividad y de rivalidad. El alcance de estos mecanismos financieros puede llegar del
local al internacional, dependiendo del mercado. Cuanto mayor el alcance, mayor el papel
del gobierno que impone las condiciones institucionales. En cuanto las entidades privadas
se ponen de acuerdo sobre un cierto mecanismo financiero, el marco de observancia es
imprescindible. A un nivel internacional se necesita cierta forma de acuerdo jurídicamente
vinculante tanto como una base jurídica en los estados mismos (Meijerink et al. 2007).
2) Organización de mecanismos financieros sin mercado por actores privados
Este tipo de mecanismos financieros es bastante flexible, porque puede ser aplicado a
cualquier servicio ambiental a cualquier nivel gubernamental. Sin embargo, es más
probable encontrar un mecanismo así a nivel local, regional o nacional, más que a nivel
internacional, ya que los donantes en muchos casos quieren ver cómo sus fondos son
usados, por eso invierten en proyectos en su entorno. No obstante, para los servicios de
carácter internacional, como la conservación de biodiversidad, algunas organizaciones
internacionales fueron exitosas en recaudar fondos (Meijerink et al. 2007).
3) Organización de mercados apoyada por el gobierno
Este tipo de mecanismos financieros está apropiado para todos servicios ambientales,
rivales y no rivales. Por ejemplo, fijación de carbono que está negociada en créditos de
carbono no es rival, mientras producción de madera, para la que se establece mercados de
negocio de madera sostenible es rival. Lo importante en este caso es si los bienes son
excluibles, es decir que se tiene asignar derecho de propiedad a ciertos bienes ambientales
antes de que se las pueda vender y comprar. Eso es un reto sobre todo a nivel
internacional, donde los gobiernos tienen que negociar los derechos de propiedad primero
(Meijerink et al. 2007).
4) Mecanismos financieros establecidos por el gobierno
Este tipo de mecanismos financieros es típico para servicios ambientales con carácter de
bienes públicos, pues exhiben un bajo grado de rivalidad y de ser excluibles. Por lo tanto la
creación de mercados para esos servicios ambientales es extremamente difícil.
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Servicios de ecosistemas con carácter de bienes públicos entran en la categoría de
externalidades y típicamente no son recompensadas. Por eso la intervención
gubernamental es necesaria, pero puede ser combinada con la creación de mercados
(Meijerink et al. 2007).
1.3.1 Algunas condiciones previas a la aplicación de mecanismos financieros
En todos los casos, la mayoría de los instrumentos económicos, sobre todo los que se basan en
mercados, sólo pueden funcionar de manera efectiva si existe capacidad institucional y un
ambiente institucional favorable que los apoyen.
El ambiente institucional o bien el marco institucional se puede entender como sistema de
leyes formales, regulaciones y procedimientos tanto como convenciones informales,
costumbres y normas, los cuales capacitan o restringen actividades socio‐económicas y
comportamiento. El ambiente institucional no sólo establece el contexto en lo que
mecanismos financieros están operando, sino determina al mismo tiempo las condiciones
económicas para los mismos (por ejemplo costos de oportunidad y beneficios) (Meijerink et al.
2007).Al mismo tiempo los derechos de propiedad deben ser definidos unívocamente. Un
derecho de propiedad permite utilizar un bien o un servicio particular de forma determinada
(Murtough et al. 2002).
Murtough et al. (2002) distinguen siete atributos de derechos de propiedad que deberían ser
asegurados:
1. Definidos exactamente: naturaleza y ámbito del derecho de propiedad son unívocos.
2. Verificable: El uso del derecho de propiedad puede ser medido a costo razonable.
3. Ejecutable: El derecho de propiedad puede ser ejecutado a costo razonable.
4. Valioso: Existen entidades que están dispuestas a comprar el derecho de propiedad.
5. Transferible: El derecho de propiedad puede ser transferido a otra entidad a costo
razonable.
6. Incertidumbre científica baja: El uso del derecho de propiedad exhibe una relación evidente
con los respectivos servicios ambientales.
7. Riesgo soberano bajo: Es poco probable que futuras decisiones gubernamentales reduzcan
el valor del derecho de propiedad.
Un mecanismo financiero no será sostenible ni eficaz, si esos atributos no están asegurados.
La pregunta, quién tiene el derecho de propiedad es importante, porque determina quién es
responsable de la protección y la provisión del servicio ambiental así como quién debería
contribuir a los costos. Sobre todo los mecanismos de mercado exigen derechos de propiedad
formales, lo que aumenta la responsabilidad del gobierno acerca de derechos, de imponer
restricciones a derechos individuales o de establecer nuevos derechos de propiedad (Meijerink
et al. 2007).
Otra condición previa de introducir mecanismos financieros exitosos son los costos de
transacción. Estos son definidos como “costos otros que el precio de dinero que están
incurridos en negocios de bienes y servicios” (Johnson 2005).
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Estos costos de transacción incluyen la búsqueda de otras entidades con quienes hacer
negocio, informarles de la oportunidad de este negocio y también ponerse de acuerdo sobre
los términos. Todas esas actividades vienen con costos de oportunidad en términos de tiempo,
energía y dinero, que se debe tener en cuenta cuando se establece un mecanismo financiero
(Meijerink et al. 2007).
1.3.2 Alcance de mecanismos financieros
El alcance de los mecanismos financieros es importante, ya que determina si el servicio
ambiental llega a beneficiarios heterogéneos y distantes o si está limitado a beneficiarios
homogéneos y cercanos. Un alcance amplio resulta en costos más altos de toma de decisiones,
de establecer mecanismos financieros y de conseguir y difundir informaciones necesarias
(costos de transacción). Al mismo instante, sin embargo, se alcanza más beneficiarios. Un
ejemplo para un alcance amplio es la conservación de biodiversidad, que requiere acuerdos
internacionales.
1) Nivel local
Los regímenes de gobernanza de bienes privados o de propiedad común usualmente se
encuentran a nivel local. Eso lo hace más fácil llegar a acuerdos, ya que la comunicación y
la observancia resultan más fáciles. A nivel local se encuentran los siguientes mecanismos
financieros:
Organización de mercados por actores privados (por ejemplo, una compañía
hidroeléctrica paga campesinos para que mantengan la cuenca)
Organización de mecanismos financieros voluntarios sin mercado por actores
privados
(por ejemplo, una comunidad ayuda a mantener un ecosistema en su vecindad)
2) Nivel regional
A nivel regional mecanismos financieros similares a los del nivel local pueden ser
establecidos, aunque la comunicación y la observancia se hacen más difíciles.
El gobierno regional o nacional podría jugar un papel más importante en asuntos de
facilitación.
3) Nivel nacional
A nivel nacional les resulta más difícil a los proveedores de servicios ambientales coordinar
los mecanismos financieros (es decir comunicarse y lograr observancia).
A nivel nacional se encuentran mecanismos financieros como:
Organización de mercados apoyada por el gobierno (por ejemplo, un sistema
nacional de derechos negociables del uso de agua)
Mecanismos financieros establecidos por el gobierno (por ejemplo, la creación de
un sistema de áreas protegidas financiado por fondos gubernamentales)
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En una situación de formas de comunicación mejores y un sistema de observancia que
funcione bien, la distancia entre los proveedores y los beneficiarios importa menos.
En estos casos se encuentran también mecanismos financieros que normalmente se
establecen a nivel local o regional.
4) Nivel internacional
La principal dificultad al nivel internacional es la observancia de los acuerdos entre estados
diferentes. Mecanismos financieros que requieren un alto nivel de participación y
compromiso de gobiernos son difíciles de obligar, ya que no existe un gobierno
supranacional que podría implementar y obligar los mecanismos financieros.
Acuerdos firmados entre gobiernos pueden servir como:
Organización de mercados apoyada por el gobierno (por ejemplo el mecanismo
MDL del protocolo Kyoto)
Como es el caso también al nivel nacional, una comunicación mejor y un sistema de
observancia que funcione bien favorecen el establecimiento de mecanismos financieros
organizados por actores privados.
Otra vez la observancia puede resultar un desafío. Un ciudadano de un Estado podría
apoyar la conservación de un ecosistema en otro país, pero sólo tiene poca influencia en
cómo este ecosistema está manejado, en cómo los derechos de propiedad están
protegidos etc.
Todo depende por un lado de la fortaleza de los acuerdos internacionales y la observancia
de los mismos, y por otro lado del ambiente institucional y la capacidad de hacer cumplir
las regulaciones en los estados mismos (Meijerink et al. 2007).
1.3.3 Clasificación de mecanismos financieros
Existe una gama de mecanismos financieros para la conservación creciente. Los mecanismos
más comunes y utilizados serán presentados según la clasificación de Emerton et al. (2006), en
la cual ciertos mecanismos podrían ser clasificados en una clase diferente dependiendo del
diseño específico de los mismos.
1.3.3.1 Organización de mercados por actores privados
A) Pagos para uso de servicios ambientales “puros”
Wunder (2006) ha definido un mecanismo de un pago para uso de servicios ambientales en
general como:
1) Un acuerdo voluntario donde un
2) servicio ambiental definido es comprado por
3) al menos un comprador, a
4) por lo menos un proveedor del servicio,
5) si y sólo si el proveedor suministra efectivamente dicho servicio ambiental
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Description:forestales y sistemas agroforestales para generar bienes y servicios capacitación de los campesinos en el alrededor y las comunidades Aché net.org/resource-library/casebook-of-redd-projects-in-latin-america; [último