Table Of ContentLa sabiduría
griega i
Bajo el título de La sabiduría griega, Giorgio Colli
recopiló de manera exhaustiva los textos fundamen
tales de lo que se ha dado en llamar «filosofía preso-
crática», es decir, los documentos sobre los que se ha
desarrollado el pensamiento y la cultura occidentales.
Cada uno de los textos originales griegos se acom
paña de una traducción directa del original, de un
notable aparato crítico y de un comentario en el que se
indica el estado actual de la investigación sobre el
documento, se reseñan los loci similes y otros pasajes
relacionados con el fragmento, y se incluyen referen
cias y citas para clarificar el texto, además de diversas
indicaciones bibliográficas, importantes bien para la
traducción, bien para la interpretación. Finalmente,
superando el mero trabajo analítico sobre cada pasaje,
se intenta establecer algunas líneas genéricas de inter
pretación, tanto con respecto a las tradiciones filosó
ficas o literarias, como en relación con los diferentes
contenidos doctrinales.
En continuación de La sabiduría griega I: Diónisos -
Apolo - Eleusis - Orfeo - Museo - Hiperbóreos - Enigma
(32008) publicada en esta misma Editorial, este se
gundo volumen presenta los testimonios directos e
indirectos de aquellos pensadores que ya en su tiempo
dejaron una impronta individual de su excelencia,
mereciendo el apelativo de sabios.
Giorgio Colli (1917-1979)
Profesor de Filosofía Antigua en la Universidad de Pisa,
es sin duda una de las figuras filosóficas más relevantes
de la segunda mitad del siglo xx. Perfecto conoce
dor de la filosofía griega y de la historia de la filosofía
occidental, su trabajo de filólogo e historiador le llevó
a ser editor de la obra completa de Friedrich Nietzsche,
junto con su amigo M. Montinari, y a traducir y edi
tar el Organon de Aristóteles y la Crítica de la razón
pura de Kant. Además de su importante Filosofía de la
expresión (1969), entre sus libros destacan Después
de Nietzsche (1974) y Escritos sobre Nietzsche (1980),
fruto de su frecuentación del filósofo alemán, y los que
se mueven en el ámbito de la filosofía griega, como El
nacimiento de la filosofía (1975) o la obra en tres volú
menes que aquí se presenta, a la que dedicó los últimos
años de su vida.
La sabiduría griega II
Giorgio Colli
Epimenides — Ferecides - Tales — Anaximandro -
Anaximenes — Onomácrito
Traducción de
Dionisio Mínguez
E D I T O R I A L T R O T T A
COLECCIÓN ESTRUCTURAS Y PROCESOS
Serie Filosofía
Título original: La sapienza greca
Volume II: Epimenide - Ferecide - Tálete - Anassimandro - Anassimene - Onomácrito
© Editorial Trotta, S.A., 2008
Ferraz, 55. 28008 Madrid
Teléfono: 91 543 03 61
Fax: 91 543 14 88
E-mail: [email protected]
http://www.trotta.es
© Adelphi Edizioni S. R A., Milano, 1 978
© Dionisio Mínguez Fernández, para la traducción, 2008
Diseño
Joaquín Gallego
ISBN: 978-84-81 Ó4-033-5 (Obra completa)
ISBN: 978-84-81Ó4-900-0 (Volumen II)
Depósito Legal: M. 7.699-2008
Impresión
Fernández Ciudad, S.L.
CONTENIDO
Criterios de la edición......................................................... 9
Introducción................................................................................. 13
LA SABIDURÍA GRIEGA..................................................................... 41
Epimenides.............................................................................. 43
Pherecydes............................................................................... 77
Thales........................................................................................ 105
Anaximander.......................................................................... 153
Anaximenes.............................................................................. 207
Onomacritus............................................................................ 233
Theophrasti. De physicorum opinionibus libri pri
mi fragmenta........................................................................... 243
Comentario..................................................................................... 261
Epiménides.............................................................................. 263
Ferecides................................................................................... 275
Tales............................................................................................ 285
Anaximandro........................................................................... 299
Anaximenes.............................................................................. 321
Onomácrito.............................................................................. 327
Teofrasto. Opiniones de los físicos 1.............................. 329
Siglas y abreviaturas.......................................................... 335
Tabla de concordancias...................................................... 343
índice de fuentes................................................................... 347
Indice de nombres................................................................. 353
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CRITERIOS DE LA EDICIÓN
Con esta nueva edición pretendo documentar de modo ex
haustivo lo que comúnmente se llama —con una denomina
ción francamente reductiva desde el punto de vista cronoló
gico— «filosofía presocrática», pero que creo más pertinente
designar con el término de «sabiduría griega». En realidad,
los pensadores cuyos textos se recogen en la presente edi
ción recibían, ya en su tiempo, el apelativo de «sabios». Así
los denomina, entre otros, el mismo Platón. En aquella épo
ca, el término «sabiduría» se aplicaba tanto a la habilidad
técnica como a la prudencia política, es decir, abarcaba ese
saber hacer que es propio del hombre completo en su acti
tud frente a la vida. No se es sabio —«sabio», en absoluto,
sin limitaciones restrictivas— por conocer una parcela de
la realidad circundante, mientras se ignoran otros aspectos
de esa misma realidad, sino por poseer la excelencia del co
nocimiento.
Las grandes conquistas del pensamiento occidental de
penden, de una manera u otra, de las intuiciones de aquellos
sabios. Pero sería un error imperdonable querer recuperar
la «sabiduría griega» a través de los desarrollos propuestos
por filósofos posteriores. Sobre el conjunto de esos textos ar
caicos, la historia de la filosofía ha recogido multitud de in
terpretaciones y juicios —incluso de pensadores acreditados
que, a veces, se desvían de su verdadero sentido— que se
fundan en ciertas falsificaciones del propio Aristóteles y que,
posiblemente, han pasado por una completa reelaboración en
la historiografía de Hegel. Para evitar cualquier escollo de
acomodar arbitrariamente un pensamiento tan antiguo a los
esquemas e inquietudes del hombre contemporáneo, la pre
sente obra se define por un método inverso: en vez de apo
yarse en interpretaciones de la sabiduría griega elaboradas
por filósofos posteriores, opta por remontarse a las fuentes
originarias e investigar qué es lo que había antes de esa ex
plosión del pensamiento, que hemos dado en llamar «sabidu
ría griega».
Así se explica el minucioso e ímprobo trabajo de depu
ración de documentos que hay que llevar a cabo. Hay que
prescindir de muchas cosas que han ido acumulándose en la
presentación de la sabiduría griega, y hay que añadir otras
muchas aportaciones a los textos recogidos y publicados por
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CRITERIOS DE LA EDICIÓN
los editores precedentes. En concreto, habrá que suprimir
todo el material que se ha clasificado de manera poco segura
como proveniente de esa época arcaica y dar entrada a todo
lo que vaya emergiendo —sobre todo en el ámbito religio
so— de esta investigación regresiva, es decir, en busca de los
orígenes. De ese modo, el propio resultado de la edición —en
virtud de las conexiones internas que puedan deducirse de
este trabajo, y con esa palabra antigua llena de significado
antiguo— podrá decir, apuntando por la distancia más que
por la indulgencia con respecto a la ingenuidad de lo arcaico,
si todavía tenemos algo que aprender y si aún podemos cono
cer algo nuevo sobre el legado de Grecia.
La tradición literaria no nos ha transmitido los textos ori
ginales de aquellos sabios. Por eso, la edición de Diels-Kranz
(Die Fragmente der Vorsohratiker, 81956) —hasta ahora la
única colección de textos elaborada con criterio crítico—
ofrece, en primer lugar, una sei'ie de testimonios indirectos,
es decir, tomados de fuentes contemporáneas o posteriores,
sobre la vida y las doctrinas de los sabios, y a continuación
reproduce, caso de que existan, los fragmentos originales de
cada uno de los autores, distinguiendo con diferente tipo de
letra las citas literales y las paráfrasis.
Por mi parte, voy a presentar los textos de otra manera.
Renunciando a una distinción entre testimonios y fragmen
tos, me fijaré exclusivamente en estos últimos, considerados
en sentido amplio. En una primera sección (A) presento los
textos más antiguos, hasta la época de Aristóteles; y en una
segunda sección (B), los derivados de fuentes posteriores.
Sin embargo, no voy a aplicar este criterio cronológico de
manera demasiado rígida. La atribución de un determinado
fragmento a la sección A o a la sección B dependerá tam
bién del mayor o menor grado de verosimilitud de la infor
mación aportada o de la doctrina propuesta, es decir, de su
presumible antigüedad en el ámbito de la sabiduría. De modo
que podrán encontrarse en A ciertas fuentes posteriores a
Aristóteles, pero con signos indudables de pertenecer a una
tradición antigua, e igualmente podrán reseñarse en B otros
fragmentos anteriores a Aristóteles, pero que adolecen de
cierta incertidumbre u oscuridad en su tradición literaria.
Evidentemente, en la sección A —que constituye la prime
ra parte— quedarán reseñados los fragmentos originales, es
decir, aquellos pasajes que, aunque transmitidos por fuentes
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CRITERIOS DE LA EDICIÓN
más tardías, se puede presumir casi con toda seguridad que
reproducen el texto auténtico del sabio en cuestión. En estos
casos renuncio a distinguir por procedimientos tipográficos
—por ejemplo, espaciando los caracteres, como en la edición
de Diels-Kranz— las citas textuales y las paráfrasis que a
menudo las acompañan. Según la indicación de las fuentes,
cuando la introducción está separada de la cita, se verá claro
—a veces, mediante el uso de comillas— en qué pasajes se
considera que la cita pertenece al texto original. Con esto
no se excluye que también algunos fragmentos reseñados en
la sección B se refieran a testimonios dignos de tenerse en
cuenta, concretamente, informaciones o postulados cuyo ori-
gen podría atribuirse —sin duda, con mayores cautelas— a
una tradición más antigua. Incluso pueden aparecer en esta
sección fragmentos seguramente originales, pero cuya auten
ticidad no se puede probar con una certeza razonable.
La indicación de las fuentes se consigna, en la sección A,
inmediatamente después del texto del fragmento y, en la sec
ción B, antes del respectivo texto. El aparato crítico de la
sección A está dividido en dos partes: en la primera se adu
cen los loci similes, desde el punto de vista tanto de la forma
como del contenido, y los pasajes cuya confrontación con el
texto pueda resultar interesante para establecer una analogía
o para documentar posibles afinidades doctrinales. Al final
se añaden referencias o citas que puedan clarificar el texto.
Esta primera parte del aparato es fundamental para una in
formación sinóptica sobre los pasajes en los que se funda la
antigüedad o la autenticidad del fragmento en cuestión, o que
amplían su contenido doctrinal; en primer término se indi
can las referencias internas a otros fragmentos consignados
en este mismo volumen. En la segunda parte de este aparato
de la sección A se indican las vai’iantes más significativas de
los diversos manuscritos y los intentos más importantes de
corregir la base textual ofrecidos por ciertos investigadores
(eventualmente, incluso con una somera indicación de los
apoyos aducidos). En el aparato crítico de la sección B no se
distinguen esas dos partes. En las páginas de traducción se
dan para cada fragmento, y en nota a pie de página, ciertas
indicaciones bibliográficas —naturalmente, sin ninguna pre
tensión de exhaustividad— que pueden ser interesantes, de
una manera u otra, tanto para la crítica textual como para la
traducción e, incluso, para la interpretación del pasaje.
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CRITERIOS DE LA EDICIÓN
Todos los fragmentos van numerados en negrita. Primero
se da el número del capítulo; luego, entre corchetes, la sigla
de la sección —A o B, respectivamente— seguida del número
de cada fragmento. Además, en este volumen se hace refe
rencia —en los capítulos 8-12— a la edición de Diels-Kranz,
y a la obra de Otto Kern Orficorum Fragmenta (21963) en
el capítulo 13. Para cualquier fragmento al que corresponda
un texto o un testimonio en alguna de las ediciones citadas se
dará dicha indicación inmediatamente antes de la referencia
a la fuente. Por ejemplo, el testimonio 13 de Diels-Kranz so
bre Tales se indicará con la sigla 11 Al 3 DK; el fragmento 1 de
Diels-Kranz sobre Anaximandro llevará la sigla 12B1 DK; y
el testimonio 192 de Kern se citará como T192 K.
Entre las omisiones de la presente edición con respecto a
DK quiero hacer referencia a los textos sobre los Siete Sabios
(véase la nota a 10 [B 1]) y la sección sobre Acusilao (véase
0 . Kern, Orficorum Fragmenta II, 21963, 176; G. S. Kirk-J.
E. Raven, The Presocratic Philosophers, 21973, 23). Por su
parte, en DK faltan algunos textos —consignados aquí— que
se refieren a Tales y a Anaximandro, y el entero capítulo de
dicado a Onomácrito.
A continuación del texto griego original de todos los frag
mentos, con su traducción correspondiente, se añade un co
mentario en el que se indica, para cada uno de los textos, el
estado actual de la investigación sobre los documentos per
tinentes y sobre sus conexiones con otros textos, tal como se
deduce del aparato de los loci similes; después se afrontan
determinadas cuestiones de crítica textual; y finalmente, su
perando el mero trabajo analítico de cada pasaje, se intenta
establecer algunas líneas genéricas de interpretación, tanto
con respecto a las tradiciones sapienciales o literarias como
en relación a los diversos contenidos doctrinales.