Table Of ContentRita Laura Segato
LA CRÍTICA DE LA COLONIALIDAD
EN OCHO ENSAYOS
Y una antropología por demanda
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meten l 1h10'. l(ll 1
29 l p , l h 1 > rnr Índice
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Introducción Coloruahdad del poder y antropología por demanda 11
1 Antropolo¡•.1.1 .) J'vk.,11:.i¡<' 1 1 ">tlldll" dr Cl'ncro.
Aníbal Quijano y la perspectiva de la coloni&liclacl del poder .............. . .35
C:DD 306
Género y coloniahdad: del patriarcado comunitario de bap intensidad al
patriarcado colonial moderno de alta intensidad.. . .............. .... 69
El sexo>' I·a Norma· frente estatal-empresarial-mediático-cristiano ......... . 101
Que cada pueblo teja los hilos de su historia: la colonialidad legislativa de los
salvadores de la mfancia indígena . . . .. ................... ......... 139
El Edipo Negro: colonialidad y forclusión de género y raza ....................... 179
Los cauces profundos de la raza latinoamericana. una relectura del mesuzaJe .. 211
El color de la cárcel en América Latina. Apuntes sobre la colomalidad ele la
justicia en un contineme en desconstrucción .... .. .............. 245
Brechas Decoloniales para una Universidad Nuestroamericana .............. 267
Cuidado de la edición: Micaela Magni
Armado: Marta Victoria Ramírez
© De esta edición, Prometeo Libros, 2015
Pringles 521 (Cl 183AEI), Buenos Aires, Argentina
Tel.: (54-11) 4862-6 794 /Fax (54-11) 4864-3297
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Hecho el depósito que marca la Ley 11. 723
Prohibida su reproducción total o parcial
Derechos reservados
Para
Anibal Quijano y
Tulrnta Gordillo.
c¡uc inspiraron este libro
Introducción: Colonialidad del poder y
antropología por demanda
Una antropología por demanda, una antropología litigante
Los ensayos que componen este volumen fueron escritos a partir de
2007 en versiones diversas y varias veces reelaboraclas. Una vez más
fueron revisadas )' w<las ellas contienen modtficacicines a los fines Je
esta publicación. La obra, como un todo, resulta del cruce emre dos
posLUras teórico-políticas la Perspectiva oílica de la co/011ia/1dad del poder
y una pr~\nica disciplinar que he propuesto definir como antropología
por demanda. La lectora y el lector percibirán que mucho de lo que
anoto en esta introducción solo podrá hacerse plenamente inteligible al
recorrer los textos, ya que estoy aquí presentándolos a la manera de un
subrayado o guia ele lectura de los elementos que considero ccmralcs en
su construcción. Da unidad a este libro una pe1·spect1va teórico polttica
que expone las aspiraciones y valores propios de un proyecto histórico
alternativo y dísfu ncional al capital. Este proyecto alternativo se revela
a partir de una disponibili<lad del antropólogo para ser interpelado por
comunidades y pueblos que le colocan su "'demanda" y pen1111cn, ele
esa forma, que su "ciencia" obtenga un lugar y una 1azon c1i el t.11111110
del presente.
He definido antenormemc esa a11lwf'olo,1:,1e1 ¡m1 dn11<111d<1 t u.uidn
examiné las interfaces tensas entre la u111vn -,,tl1d.1<I dv lu·. lk 1n l10-,
Humanos y la deontolog1a pl11rab1a de la a1111opolog1.1. y lcH .die l' rn
una "ética insatisfecha", una "cuca del ouo". kv111.h1.111.1. l.1 11 .. 111.1 q1w
nos lleva a la expansión e.le los dnechos (Scgato 200<>) i-11 .tt¡tll'I 1c·x111,
publicado únicamente en portugués, dec1a que rt r1.c 11r.n
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interpelación del intruso, del diferente, en el nosotro~ tk l.1l0111111111l.1d
11
Rita Sega10 1 .t cnllt.t <k l.t c11lo11ialidwl en ocho ensayos
moral. s1 el forastero, en su intervenuon. no puede o 1111 pod11.1 tl·m·1 <1ll:i ele cualqtucr c1ptur::i c.lísciplmar. fue seguido por una multifacética
cornrol material sobre las condiciones ck nuestra existencia. es decir. . CI ISIS de oh1eto".
cuando no interviene en nuestra vida a pani r ele una posición de mayor Por un lacio, la disciplina había siclo revelada cumo un campo cliscur
poder En ese sent 1do. la an1 ropolog1a. como Ciencia del ulro. scnJ el s1vo. un campo ele narr::idores. más que de productores de conoetrn1ento
l,1mpo del conocim1cni0 destinado a contribuir para el desarrollo de la sobre ese ·'objeto - otro" Por otro lado. con la caída del Muro de 13crlin
-;ens1bdidad éuca. Digo allí que la tarea de la antropología "110 sena la de y la transfonnac1on del paradigma ele la política. cemrada ya en l<is
dtrigir nucstr:i mirada h:icia el otro con la rm:ilidad de conocerlo, sino ailL)S 90 en la cucsuón de los Derechos y. en especial, de l\l<> derecho-,
la de posibilitar que nos conozcamos rn la mirada del otro". pennillr que cnfa¡izaban el reconocirniento y la politización de bs tdenudadcs.
que su mirada nos alcance" (ib • 228. mi traducción). e inclus1v..: que nuestro "nativo" - "nuestros" negros. indios, mujeres y otroc:;- dc¡a1ll11
abra juicio sobre nosotros de encontrar sentido en la presencia jumo a ellos de obscrvadotc.., y ck
Desde el momento de su emergencia como ramo de las ctenctas, b portavoces ante el mundo del blanco. En ese momento, unan 1<>1'> d1-.
Antropología se orientó a la obser\'ación de las sociedades humanas ciplinar se vuelve mevitable y solo resta un camrno, que l''> d 1.u1111111 d1
con el propósito de producir conocimiento. Ese camino va a sufrir un una Antropología "por demanda". es decir, una ant ropolo!!,1<1 •,u pnl 11.u l.t
cambio en los años 80 cuando, por iníluencia de b crítica post moderna, a la demanda de los que anteriormente habían sido ub¡cto dv 11ll<'»t 1.1
los antropólogos dan un paso atrás, comienzan a percibirse s11 ua<los. e observación; una antropología atenta e mterpelada por lo t¡lll' l''>l>'• »ti¡t·11• »
identifican el reflejo de su propio mundo en el espejo del otro. Su propia nos solicitan com0 conocimiento válido que pueda serv11 ks ¡><11.1.1<l 1·<1, 1
l'lrncidad queda, de esa forma, expuesta )'explicitada.)' se d::i entonces a un bienestar mayor, a recursos y, sobre LOdo, a la cuinp1l'11..,1011 ck •,lt"
un nuevo paso en la producción de conocimiento: el verse reílejados en el propios problemas Pienso que ese potencial siempre fu c conc.,t tlllt 1vo drl
espejo de la diferencia, ver la etnicidacl, la particularidad y la relatividad proyecto amropológico, lo que faltaba era la apertura a esa de11w11d.1 dd
ele sus propias cene zas y de su propia perspectiva. Ese fue stn duda un otro sobre nosotros como método, teorizada, deliberada e 111su1pta r11
gran momento ele la disciplina, que avanzó, así, en su capacidad reflexiva. el discurso teónco. Esta reílexión, no por acaso, fue co1nc1dcntr, r11 1111
camino. con la necesidad de pensar la raza en el conlinenlc, el género c11
La comparación, sin du_da. como consecuencia ele los procesos de es
una escena bélica informal en expansión, y el carácter permanentemente
pejarnierno. había estado siempre allí, en el proyecto disciplinar. desde el
colonial del Estado, para colaborar en la resolución de problemas que
primer momento, con mayor o menor grado de explicitación, con mayor
me fueron colocados por grupos de interés en la sociedad y con cuyas
o menor grado de deliberación. No se puede negar que, por ejemplo, el
causas pude concordar.
gran descubrimiento, por parte de la Antropología Social británica, ele
sociedades africanas numerosas regidas sin Estado constituyó un expe Como cxplic..¡ué en el ensayo de 2006 ya citado, esto signiuca un
riencia de asornhro fr eme a un espejo que mostró, a los antropólogos la "cambio radical en la práctica y en los valores que inspiran la disciplina
"diferencia" de su propio Estado Imperial. Sin embargo, la contribución hasta hoy", pues ni se trata ele producir conocimiento sobre el otro o
de la década post moderna fue que la reflexividad pasó a ser teorizacb, sobre la diversidad de las formas de existencia humana, ni consiste en
se inscribió en el discurso y se hizo méwdo. Ese periodo. con su crítica la antropología reflexiva propuesta por la perspectiva pos-moderna, es
a la objetividad de un posible "conocimiento" antropológico, colocado decir, la inmersión pasajera en el mundo del otro para retornar a nosotros
allí bajo sospecha y transfomrndo en dudoso, y el franco diálogo mter mismos con extrañamiento antropológico a fin de vernos con mayor
disciplinar que nos abrió a la influencia de autores que se instalaban más claridad. No se trata rampoco de una antropología aplicada, pues ésta
no garantiza la decisión sobre las metas a las comunidades y pueblos, y
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Rita Segato La crílica de la colonialidad en ocho ensayos
usualmente se orienta a ideas de progreso y desarrollo eurocéntricamente escena de alteridad que estudiamos se encuentra en clave de contienda,
fijadas - la antropología aplicada ha sido siempre funcional a un orden y es ineludible hacerse cargo de ello.
colonial-moderno pre-definido e inapelable.
Sin embargo, tampoco interesa contraponer una antropología "mi
Lo que propongo es que nuestro antiguo "objeto" clásico sea hoy litante" a una pretendidamente "neutra". La "neutralidad" disciplinar
_el que nos interpele, nos diga quien somos y qué espera de nosotros, que se predica en el marco de lo que he llamado en otro lugar "weberia
y nos demande el uso de nuestra "caja de herramientas" para respon nismo paníletario" (Segato 2007a: 15) es un gran equivoco que ignora
der sus preguntas y contribuir con su proyecto histórico. Es por esta que el quehacer de una ciencia social se compone de dos momentos
disponibilidad para con la solicitación de comunidades y pueblos que que no pueden fundirse en uno solo: un primer momento de elección
esta práctica disciplinar es también una antropología litigante, al servicio, de la perspectiva teórica que orientará la búsqueda del investigador,
interpelada. De esta forma, también, la antropología supera la "crisis de momento necesariamente arbitrario, orientado por las metas, valores e
objeto" que la viene amenazando y su contrapartida, un ombliguismo ideas de lo que se cree y de lo que no se cree relevante iluminar, en el
iniciático, ego trip narcísico que consume una porción excesiva de sus cual también se delimita el contexto para la indagación en una decisión
páginas Su caja de herramientas, el uficiu di:: etnógrafo, sirven para darles interesada de lo que debe y de lo que no debe ser incluido en ese con
uso en la búsqueda de respuestas que activamente nos solicitan aquéllos texto, y se formulan las preguntas por los hechos y relaciones dentro del
que hemos construido como nuestros "nativos", interpretaciones y datos mismo. Solo en un segundo momento, y una vez delimitado el campo
que necesiten para diseñar sus proyectos y, especialmente, vocabularios y las preguntas, se procederá a la observación objetiva de los eventos y
para la construcción de retóricas que sustenten sus metas históricas de relaciones que ocurren en ese "campo". Si en este segundo momento la
continuidad de su inserción en el mundo como pueblos y comunidades, con posición del observador es, sí, "neutra" y lo más objetiva posible, en el
soberanía y relativa autonomía alimentar, mercados locales y regionales, primer momento su posición es plenamente política. Es política porque
y un cosmos propio - aun cuando, como afirmo en el capítulo sobre gé tiene que tomar decisiones sobre las preguntas que es relevante hacer,
nero y colonialidad, vivimos en un entre-mundos, el tejido comunitario se las categorias teóricas que orientarán la investigación, los nombres con
encuentre rasgado y la vida transcurra en forma de jirones de comunidad. que se iluminarán algunos eventos del campo de lo observable, mientras
se dejarán otros en la sombra. El campo es siempre, inevitablemente, un
En la defensa de est~s meta~ históricas, le práctica será la de una
recorte, y ese recorte es consecuencia de decisiones guiadas por el interés
antropología contenciosa, una antropología litigante y orientada a la que
y el desinterés, es decir, por aquello que nos interesa porque subsidia
rella y, por lo tanto, vocacionalmente emparentada con el campo de la
el camino hacia las metas de nuestro proyecto histórico como sujetos
justicia. Esto detem1ina, sin duda, un cambio de rumbo en la forma en
sociales y, al mismo tiempo, sujetos de la actividad disciplinar. Estoy
que entendemos su papel en el mapa disciplinar.
diciendo aquí que toda elección teórica es política, y ninguna elude esta
La mejor descripción de lo que propongo es la de una antropología condición, mientras que la neutralidad de la indagación es indispensa
interpelada, solicitada, demandada por los pueblos que por un siglo le sir ble una vez que se ha elegido el vocabulario, el campo y las preguntas,
vieron de objeto. Esta nueva orientación conduce a participar de dos es decir, el marco Leórico que diseña la indagación. La elección teórica
campos contenciosos, el de las luchas de los pueblos y el "movimiento está determinada por los intereses propios de las metas históricas que
de la sociedad", como llama al esplritu de la época Aníbal Quijano en persigue el investigador y será siempre, por esto mismo, una elección
muchos de sus textos, por un lado, y el de la disputa epistémica dentro teórico-polltica que precede a la investigación misma, esta, sí, pautada
de la propia disciplina, al bregar para que sus exponentes acepten que la por la objetividad.
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Rita Segato La critica de la colonialidad en ocho ensayos
He comprendido esto a medida que he recorrido mi camino como wlleres en todas las regiones del país (Segato 2003b). En la segunda de
antropóloga a lo largo de cuatro décadas hasta el presente, a panir de los esas series mi tarea fue colaborar con la presentación de la Ley Maria da
años de mi formación bajo la supervisión de un discípulo de Meyer Forres, Penha contra la Violencia Doméstica_ En el caso de "Que cada pueblo teja
a su vez discípulo de Malinowski. Las certezas brindadas por un linaje los hilos de su historia: la colornalidad legislativa de los sa!Yadores de la
que me vincula a los fundadores de la disciplina me permitieron evitar infancia indígena", la solicitación de pensar el tema me llegó en 2007 a
la inseguridad que lleva a tantos colegas una y otra vez a afanarse por través ele una consulta formal de la Comisión de Derechos Humanos del
decir y afirmar en qué consiste y en qué no consiste ser un antropólogo, Congreso Nacional brasilero. Presenté mi respuesta en una Audiencia
qué caracteriza su tarea y qué tareas no serían la suya, hasta el punto de Pública convocada por ese órgano para debatir un proyecto ele ley que
incurrir en lo que he clescnpto en otro lugar como un "fundamentalismo sobrecnminaliza el infanticidio cometido por indígenas. Este texto epi to
disciplinar" (Segato 2003a: 86). que resulta en un merodeo constante por miza lo que entiendo por una antropologia litigante o para el litigio. Ya los
los instrumentos de lo que llamo aquí "caja de herramientas" del oficio últimos tres textos del volumen fueron escritos en la atmósfera histórica
de etnógrafo. Esta caminada en círculos, infelizmente, no vislumbra lo de la lucha por la inclusión étnico racial en la Educación Superior, la
que existe más allá del método y las técnicas, e induce peligrosamente a célebre "!uta pelas cotas" en Brasil, y las demandas y desafíos de pensar
quienes se están formando a creer que en esw consiste el trabajo disci la raza en el escenario latinoamericano, con su utopía mestiza, que esa
plinar. El antropólogo no puede enclaustrarse, escribir exciusivámente lucha nos impuso. En ocasiones anteriores, que llevaron a otras publica
para un público formado por sus colegas, reducirse a una tarea técnica. ciones. al acatar la demanda por conocimientos capaces ele subsidiar la
Tiene que dirigirse al mundo, a los temas epocales, y utilizar su caja de construcción ele estrategias de protección para las mujeres en los variados
herramientas. su oficio de etnógrafo. para responder las preguntas de su escenarios en los que me ha tocado actuar, he pensado en las lógicas por
tiempo y frecuentar los debates de su mundo. Como pane de mi opción detrás de los crímenes sexuales en las calles de una ciudad modernista
teó1ica personal, creo también que debe colocar sus conocimientos, capa como Brasilia (Segato 2003a), en los feminiciclios en Ciudadjuárez, sobre
cidad de "escucha" etnográfica y habilidad interpretaliva a disposición de la frontera norte mexicana (Segato 2013a), y en el cuerpo de las mujeres
las comunidades y pueblos que lo consultan y le solicitan que colabore como objetivo estratégico de las nuevas formas de la guerra (20 l 4a y
en la construcción de argumentos capaces de defender su marcha por b). En esos casos -ni todos publicados en este volumen-, mis análisis
un camino histórico propio. Especialmente después de lo que ha sido fueron respuestas a solicitacion~s provenientes de sectores afectados de
evidentemente una "crisis de su objeto", ya que-los pueblos, en la era de la sociedad y organi.zaciones que actúan en su defensa.
los Derechos Humanos, han entendido que no son especímenes bajo la
lupa ni necesitan de ponavoces.
Un breve recorrido por los textos del volumen: lo que
En el caso del conjunto de ensayos que aquí presento, también la subrayo y lo que se desprende
práctica de una antropología por demanda los atraviesa. "Género y colo
nialidad: del patriarcado comunitario de baja intensidad al patriarcado "Aníbal Quijano y la perspectiva de la Colonialidacl del Poder" es
colonial moderno de alta intensidad" y "El sexo y la norma: frente una guía de lectura del giro paradigmático que el pensamiento de este
estatal-empresarial-mediático-cristiano" son el resultado de una década autor introduce en nuestra manera de pensar la historia y la sociedad
acompañando la presencia de la Fundación Nacional del lndio (FUNAl) En mi caso panicular, no tengo dudas de que existe un antes y un después
junto a las mujeres indígenas, desde que conduje su primer taller nacional de la lectura de Quijano, y eso es lo que intento reflejar en ese texto.
sobre Derechos Humanos de las mujeres indígenas y políticas públicas Destaco del.mismo la relevancia de tratarse de un pensamit;nto que solo
para las mismas, en 2002, y a continuación colaboré en dos series de pudo ocurrir en el pasaje de la Guerra Fría al momento contemporá-
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La critica de la colo11ialidaci en ocho ensayos
Rita Segato
Ecuador y de Bolivia no ha conseguido ultrapasar el multiculturalismo,
neo, y \a centralidad que le atribuye a la raza para la comprensión de y después de su avanzada formulación, no ha podido sino replegarse
las desigualdades. Raza es. por lo tanto, la idea-eje de la sociología <le al mismo, con su diversidad formal, culturalista y, podríamos decir,
\a colonialidad, y la Conquista el pivot de la hisLOria. Una pregunta que cosmélica. El Estado no construye comunidad, no delega jurisdicción
surge y se repite cuando enunciamos esta perspectiva es ·:por qué rnza Y Un ejemplo es el de Bolivia, donde, después de los largos y complejos
no clase". \a respuesta es decolonial: porque solo raza remite al honzome debates constituyentes del Estado Plurinacional, la Ley de Deslinde de
que habitamos, marcado por el evenLO fundacional de la Conquista, ~-' 2011 expone claramente ese retroceso a algo semejante a los cabildos
pennite reconstruir el hilo de las memorias imervenidas por la múlupleé indígenas coloniales que, en el lenguaje de algunos. como rclarn Xav1er
censuras de la colonialidad, mientras la clase oblitera ese honzome, lo Albó en su texto crítico de los rumbos de pluralismo boliviano, solo
enmascara y hasta lo forclusa. induciendo así el olvido de quienes somos permite a las juri.sdicciones indigenas juzgar apenas "robos de gallina"
y a la ignorancia de los ríos de sangre que manchan el suelo que pisa (Albó 2012). El Estado, tal como las élites criollas republicanas que lo
mos hasta hoy, conduciéndonos al equívoco de que es posible pensar construyeron, no consigue ver las diferencias de los pueblos que habitan
de la misma forma desde el Norte y desde el Sur. Es de notar también la el territorio que administra sino con el papel fetichizado de íconos que
precedencia del racismo sobre la raza, porque es aquél que crea ésta: la sirven para componer su heráldica, es decir, como emblemas caricaturales
raza es un producto de la estrategia racista del expropiador. de la nación bajo su dominio (Segato 2007a: 22). Por razones históricas.
-- . .
nuestros Estados republicanos mantienen con la nación una relación
Central en las discusiones del presente es la desconfianza del Estado
muy distinta a la relación de los Estados europeos con sus respectivas
que emana del pensamiento de Quijano, tanto de los estados de corte
naciones. En nuestro caso es una relación de exterio1idad, por tratarse
capitalista como de los estados de orientación socialista. Por lo tanto,
de repúblicas que no son otra cosa que depositarias de la herencia de
de una forma muy sintética, es posible afirmar que se desprende de su
las administraciones coloniales de ultramar. La estructura de la gestión
pensamiento que las acciones de la sociedad deben acontecer en todos
poco ha variado, y tampoco ha variado lo que insisto en describir como
los frentes, fuera y dentro del campo estatal, por caminos y brechas
relación de exterioridad con respecto a sus dominios y sus pueblos.
múltiples y simultáneos A diferencia del camino establecido por los_m ar
xismos setentistas. no hay postulados sobre la estructura de la soC1edad Por otro lado, el mal resultado del proyecto republicano es el efecto
de destino, mucho menos una sociedad "final" de arquitectura definida. de élites criollas que diseñaron estados con una arquitectura que permite
El destino de llegada de la hisLOria es descon~cido, plenamente abierto su apropiación, su privatización, y de gobiernos que no consiguieron
e indecidible. Nos mueve una "fe histórica", que sostiene el carácter romper el pacto Estado - Capital y que no abdicaron del sueño de in
imprevisible de la historia. Sobre el destino de la historia, la respuesta es serción de sus respectivas naciones en el mercado global, a pesar de los
"no sabemos", curvándonos a la estructura trágica de la escena humana muchos reveces que la historia de-nuestras naciones ya le ha propinado a
y a la inceneza. Afirmo en otro lugar que precisamente ésa es la única esta ilusión desarrollista. Sin que se limite el pacto entre Estado y Capital
utopía del presente: el carácter indomable de la historia tanto natural no es posible dar lugar ni a las medidas inclusivas que el discurso de los
como humana (Segato 2007b). Por fe histórica actuamos y pensarnos Derechos Humanos promueve, ni a los proyectos comunitarios y colecti
de acuerdo a nuestro "proyecto histórico", y mientras confiamos, transi vistas del Buen Vivir, del Sumak Kawsay, del Suma Qamaña o de la Vida
tamos un camino indecidible, azaroso, incontrolable e imprevisible. No Plena, que representan otros proyectos históricos dirigidos a otras metas o
hay sociedad de llegada. formas de la felicidad, diferentes y divergentes del proyecLO histórico del
capital. El retorno del futuro es, para Quijano, el retorno al camino que
Es precisamente por un efecto de la naturaleza del Estado y su cen
esos proyectos históricos. i.nterceptados por la colonialidad, diseñan. El
tralismo que la plurinacionalidad pretendida pelas constituciones de
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