Table Of ContentHipótesis Democracia
Quince tesis para la
revolución anunciada
Emmanuel Rodríguez
traficantes de sueños
mapas
r
Indice
Preámbulo___________________________________________15
Tesis I. La crisis europea no tiene solución______________23
Tesis II.La financiarización es hoy la forma social y
económica del capitalismo y también una solución
inviable a sus contradicciones a medio plazo_______37
Tesis III. La crisis es una crisis sistémica__________________45
Tesis IV. La crisis sistémica se presenta, principalmente,
como una incapacidad para producir nuevos marcos
de regulación institucional para el capitalismo,
global y por ende para el capitalismo europeo______61
TesisV. Esta crisis es una crisis revolucionaria____________69
Tesis VI. El '68 es el precedente de la revolución actual:
los problemas que allí se plantearon son semejantes
a los que ahora nos planteamos____________________75
Tesis VII. Las formas de gobierno de la globalización
financiera son la respuesta «contrarrevolucionaria»
a los desafíos del '68_____________________________93
Tesis VIII. Las formas de resistencia a la contrarrevolución
política y cultural que siguió al '68 son nuestra
herencia y al mismo tiempo nuestro límite________105
Excurso primero. La revolución política inglesa en el
movimiento por la Carta_________________________ 123
Excurso segundo. La Comuna y sus enseñanzas___________130
Excurso tercero. Breve historia de la socialdemocracia europea__141
Tesis IX. La coyuntura actual requiere de repensar y
actualizar los viejos problemas de la táctica,
la estrategia y la organización____________________161
Excurso cuarto. Sobre táctica, estrategia y organización
en los albores de la Revolución Rusa_____________ 164
Excurso quinto. Sobre táctica, estrategia y organización
en los años sesenta_______________________________175
Excurso sexto. Política y organización en la era de Internet _ 185
Tesis X. Decir revolución es decir democracia___________ 209
Tesis XI. España no es una democracia______________ 231
Tesis XII. La degeneración del régimen es irreversible.
El 15M es tanto causa como consecuencia de su crisis _ 267
Tesis XIII. La hipótesis política es hoy un
«proceso constituyente» ________________________281
Excurso séptimo. Movimientos sociales, procesos constituyentes
y gobiernos progresistas en América Latina___________299
Tesis XIV. No sabemos cuánto tiempo seguirá abierta
la coyuntura____________________________________313
Tesis XV. La revolución será europea o no será____________331
Epílogo. Democracia y república. Apuntes sobre el nuevo
federalismo europeo____________________________ 349
En realidad, no hay un instante que no traiga consigo
su chance revolucionaria, sólo que ésta tiene que ser de
finida como una [chance] específica, a saber, como chance
de una solución enteramente nueva, prescrita por una
tarea enteramente nueva. Para el pensador revoluciona
rio, la chance revolucionaria peculiar de cada instante
histórico resulta de una situación política dada. Pero no
resulta menos para él en virtud del poder que este ins
tante tiene como clave para abrir un recinto del pretérito
completamente determinado y clausurado hasta enton
ces. El ingreso en este recinto coincide estrictamente con
la acción política.
Walter Benjamín, Sobre el concepto de historia
[más conocido como Tesis de filosofía de la historia].
@
copia
la
mite
per
se
Preámbulo
Apuntar hoy a una revolución, o peor aún a una aso
ciación entre revolución y democracia, como hipótesis
política no deja de ser una afirmación extemporánea y
alucinada. ¿Acaso no ha demostrado la larga sucesión de
acontecimientos llamados revolucionarios (Francia 1789,
Rusia 1917, China 1949, Cuba 1959) que el único resultado
posible de tales proyectos es el terror, el autoritarismo y
la destrucción, justificados en el altar de las buenas ideas?
¿Se puede todavía, en el albor del nuevo siglo, sostener
algo tan bizarro como una hipótesis revolucionaria? Y en
la otra dirección ¿no es el actual régimen político una de
mocracia y no es ésta el exacto opuesto de la exaltación
y el aventurismo revolucionario? La idea que anima este
libelo es la de clarificar estas dudas en una dirección ro
tundamente afirmativa. Todavía más, su punto de parti
@
copia da descansa en una asunción clásica: el actual momento
la es y se debe reconocer como un momento «revoluciona
mite rio»; la renuncia a esta «oportunidad» supone mantener
per
se la confianza en una imposible regeneración interna. Para
compartir esta premisa basta compartir la siguiente te
sis: el actual régimen político español, pero sobre todo
europeo —al fin y al cabo ¿cuál otro podría ser nuestro
espacio político?—, se desliza hoy en una pendiente de
degeneración irreversible. Ésta puede ser infinita; y sin
una palanca externa (llamémosla «democratizadora») no
habrá reversión posible. Parece que ante la vieja alternati
va entre revolución y reforma, no hay duda, estamos obli
gados a optar por la primera.
Las conclusiones que se derivan de esta tesis son des
de luego buenas y malas. Por un lado, la situación nos
obliga a abrir bien los ojos, a ser testigos de la quiebra
de miles de vidas, incluidas las nuestras. Por mencionar
los capítulos más superficiales: el paro, los desahucios, la
destrucción de lo público, han estrechado rápidamente
las posibilidades de autonomía y la proyección de futuro
a grandes capas de la población. Por otro, nos empuja al
terreno de la decisión, a lo que los griegos llamaban kairós
y los clásicos revolución.
Las siguientes páginas pretenden ser una aproxima
ción a cómo afrontar esta decisión. Sus preguntas son ¿qué
es ganar? y ¿cómo ganar? Pero la respuesta es más com
pleja que los dos términos a los que remiten: democracia
y revolución. Dicho sucintamente: una revolución es un
cambio radical de un régimen institucional, que desplaza
a las élites políticas y económicas al tiempo que arrastra
los viejos privilegios. Su objetivo es una igualación de
las oportunidades, de las fortunas y sobre todo de las ca
pacidades de ejercer la decisión política. Pero éstos son
meros enunciados si no están insertos en las condiciones
concretas, históricas, políticas, en las que se encarnan en
movimientos, instituciones, posibilidades de cambio; en @
definitiva, momentos en los que democracia y revolución copia
la
aparecen, a un tiempo in nuce y de forma concreta, como mite
poder constituyente. Por otra parte, decir que la democra per
se
cia requiere ahora su «imposición revolucionaria» va mu
cho más allá de asumir la larga historia de asociación entre
revolución y democracia. Supone pensar, otra vez, con los
viejos términos de la estrategia, la táctica, la organización.
Implica definir un campo en el que se reconocen adversa
rios, enemigos, y en los que resulta necesario imponer for
mas de bloqueo y de desplazamiento de sus posiciones.
Supone, al fin y al cabo, reconocerse en el terreno de «la
vieja política», algo que habíamos descartado hasta fechas
muy, muy recientes.
Que hoy nos podamos preguntar sobre algo así como
«ganar una situación» hubiera sido imposible sin el
acontecimiento que ha abierto el paso a estas preguntas
y que no es otro que el 15M. Lo que sucedió a partir de
ese día en las plazas de la gran mayoría de las ciudades
del Estado español y lo que siguió en Europa y Estados
Unidos ha partido en dos la historia reciente. Desde la
aparición del movimiento de las plazas no sólo existe
una contestación real al gobierno de las finanzas y la
imposición suicida de la lógica de la austeridad, sino
que también existe una demanda genuina de democra
cia, una palabra que ahora ha recuperado algunos de
sus viejos sentidos como ejercicio directo del gobierno
y denuncia de las oligarquías y sus privilegios, por es
condidos que estén en sus formas modernas.
Y sin embargo un acontecimiento «nunca nace solo».
Por eso, y para responder a estas preguntas se necesita,
según la repetida cita de Benjamin, «pasarle a la historia
el cepillo a contrapelo». Y para ello y en primer lugar, se
requiere reconocer que lo que ocurre en Europa Sur es, en
realidad, parte un ciclo de acumulación de experiencias
@ y movimientos de protesta, de formas de contestación,
copia muchas veces exitosas, dirigidas contra las políticas neo
la
mite liberales de desposesión y expolio, pero también contra
per los regímenes políticos dominados por los poderes oli
se
gárquicos apostados en el sistema de partidos; regímenes
despojados de todo contenido sustantivo y directo de
la palabra democracia. Este ciclo comenzó hacia finales
de los noventa en América Latina, donde la oleada de
movimientos y procesos de autoorganización acabó por
descubrir la corruptela de los sistemas políticos, su some
timiento al gobierno financiero y su imposible reforma
interna en formas de democracia real. El resultado fue la
llegada de nuevos actores políticos, cambios de gobierno,
procesos constituyentes, «revoluciones ciudadanas». Re
sultados, como se verá, desiguales pero al fin y al cabo
dirigidos en una dirección democratizadora de igualdad
y reparto. Posteriormente, las revoluciones democráticas
volvieron a estallar, esta vez en Túnez, Egipto y el mundo
árabe, procesos que pasados tres años todavía no se han
cancelado. Lo que ahora sucede en el sur de Europa no es
sino el último episodio de este ciclo.
El «método histórico» que aquí se pretende requie
re, no obstante, preguntarse también por qué hoy es tan
difícil plantear la pregunta por la democracia, por qué
cuesta tanto pensar en términos estratégicos, por qué la
coyuntura resulta tan confusa incluso para aquéllos que,
tras el 15M, han decidido «apostarla». Y aquí es crucial
entender que tal confusión es también un resultado his
tórico. Dicho de otro modo, tal método exige preguntarse
por qué las claves para orientarse en la actual situación
no se reconocen en los clásicos patrones de izquierda/
derecha, ni tampoco en las imágenes al uso que tenemos
de la «revolución», de la «democracia» o incluso de la
«política» en general. Para avanzar en este terreno, to
davía tan neblinoso y confuso, habrá que recordar que
estas preguntas (qué es ganar y cómo ganar) han ocu
pado el centro del debate político de los revolucionarios @
de los últimos 250 años, y que si ahora resultan tan bi copia
la
zarras es porque en las últimas décadas han sufrido una mite
particular forma de cancelación. Por esta razón este libro per
se
se presenta también como un esfuerzo por recuperar la
memoria de las experiencias políticas en las que se pro
baron diferentes hipótesis en relación con interrogantes
básicamente idénticos a los nuestros.
Con la esperanza así de que la afirmación de Benjamin
de que el «conocimiento histórico es el mismo sujeto que
lucha» sirva también a esta situación, pegados al hilo del
argumento de este libro se encontrarán «excursos» his
tóricos que quieren servir para estimular la imaginación
a través de la historia. Por supuesto estos «fragmentos»
quieren sólo acompañar un «relato» principal. Y éste está
organizado en «tesis»; en afirmaciones explícitamente
dogmáticas que parecen seguirse unas detrás de otras. Se
trata, naturalmente, de un juego, pero no de un entreteni
miento irónico que guarda siempre distancia con lo que se
quiere realmente afirmar. Antes bien, de ser un juego éste
será un juego infantil, de descubrimiento en términos de
física elemental de las fuerzas que orbitan alrededor de la
actual crisis económica y política. Así, en la justificación
de cada tesis se quiere «descubrir» nuevas consecuencias
que parecen llevarnos más allá de aquello que las prece
de, obligándonos con sorpresa a una mayor ambición y
concreción que las anteriores. En este sentido, el texto se
contentaría con justificar de forma suficiente la necesidad
de apostar por una «revolución democrática», tal y como
parece seguirse del espíritu del primer 15M, si bien sabe
que tal proyecto sólo puede ser el producto de la práctica,
de la política en acto.
Caso de que se pudiera dividir en bloques, el libro ten
dría tres partes. Las Tesis I, II, III, IV y V van encabalga
das entre sí. De la crisis europea a la crisis del capitalismo
financiero y de ésta a la crisis del capitalismo en general,
@ para reconocer lo que aquí se considera la clave de bóveda
copia de la coyuntura actual: la crisis es de naturaleza esencial
la
mite mente política, y está determinada por el bloqueo de los
per mecanismos de regulación económica tanto a nivel regio
se
nal como global; ergo, la crisis es una crisis revoluciona
ria, en tanto las opciones de reforma internas o bien son
inexistentes o bien están agotadas. Se trata de un trabajo,
relativamente técnico y necesariamente condensado, de
crítica de las aporías y los caminos sin salida a los que ha
conducido la economía política del capitalismo financia-
rizado. Por eso, al lector no avezado en estas materias y
que al probarse con ellas encuentre dificultades, se le reco
mienda empezar el libro justo después, cuando comienza
la parte propiamente política.1 En efecto, de la Tesis VI a
la X la pregunta cambia, se interroga propiamente sobre
la cuestión de la democracia, pero ajustada a sus condi
ciones históricas concretas, desde el '68 hasta hoy. Se trata
el problema de cómo se ha cancelado la revolución en su
último episodio (el '68), pero también de cómo se puede
producir, otra vez, ese desplazamiento de los órdenes eco
nómicos, de las élites políticas y de los diques institucio
nales, al que damos el nombre de revolución. Por su par
te, las Tesis XI, XII, XIII y XIV plantean la cuestión de las
condiciones de la radicalización democrática en España
y cómo se podría articular aquí un proceso propiamente
constituyente. Todo ello sin olvidar, que el marco político
en última instancia es la Unión Europea (Tesis XV) y que
el propósito es la fundación de una nueva República (epi
logo) a escala continental.
Las ideas que animan este libelo se presentaron, por
primera vez, en forma de «ponencia» en uno de los ple-
narios constituyentes de la Fundación de los Comunes en
el verano de 2012. Resulta inexcusable reconocer que su
escritura se ha desplegado a partir de la discusión mante
nida dentro de este espacio, pero también con multitud de
compañeras y compañeros de otros muchos colectivos, a
veces vinculados a la Fundación, y a veces no, en los que @
copia
la
mite
1Para un primer analisis de critica económica se puede recurrir a se per
los últimos trabajos publicados por el Observatorio Metropolitano
de Madrid y que sirven de base a esta primera parte: La crisis que
viene (2011), Crisis y revolución en Europa (2012) y especialmente
Fin de ciclo. Financiarización, territorio y sociedad de propietarios en la
onda larga del capitalismo hispano (2010); todos ellos publicados por
Traficantes de Sueños.