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Mauricio Beuchot
IIERMENEUTICA,
LENGUAJE E INCONSCIENTE
1
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA
: 1
; 1
INDICE
\ JNIVl'R ll)Al) AU'r6NOMA OB PucmLA
J~llrt()r, SGmuel Malplca Uribe
Sncretnrio genera~ Hipólito Martfnez Rangel
Secretarlo <k rectoría, Jesús Aroche Ramos
Director editoria~ Juan Gerardo Sampedro
INTRODUCCION / 9
HERMENEUTICA Y FILOSOFIA
(EL LEGADO DE PAUL RICOEUR)
l. La filosofía de Paul Ricoeur como búsqueda del sentido
y del ser / 15
2. El despliegue de la hermenéutica en la filosofía de
Paul Ricoeur / 29
3. Naturaleza y operaciones de la hermenéutica según
Paul Ricoeur / 43
4. La fundamentación antropológico-social de la hermenéutica
en Paul Ricoeur: la palabra y el acontecimiento / 57
~. El porvenir político-cultural y escatológico del hombre
según Paul Ricoeur: utopía y ontología / 71
HERMENEUTICA Y PSICOLOGIA
(PSICOANALISIS FREUDIANO)
6. La antropología filosófica del psicoanálisis / 87
7. Hermenéutica y epistemología del psicoanálisis / 113
8. La verdad hermenéutica en el psicoanálisis / 141
HERMENEUTICA Y LENGUAJE INCONSCIENTE
(EL "ENFOQUE CORPO~' DE E. GENDLIN)
9. La hermenéutica del lenguaje inconsciente como
focalización de significados vivenciados / 163
ISBN 968-863-091-2
© Universidad Autónoma de Puebla
Reforma 913, Tel. 46 38 91 BIBLIOGRAFIA / 181
72 000, Puebla, Pue.
Impreso y Hecho en México
Printed and Made in Mexíco
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INTRODUCCION
En el presente libro trataremos de escrutar algunas de las aplicacio
nes de la hermenéutica al lenguaje inconsciente. (Usamos aquí "len
guaje" en sentido amplio, como sistema de signos.) El camino de la
hermenéutica nos lo traza Paul Ricoeur, y el camino del lenguaje
inconsciente nos lo iluminan dos analistas del mismo, que son Sig
mund Freud y Eugene Gcndlin. El primero a través .de su clásico
psicoanálisis y el segundo a través de su novedoso "enfoque corpo
ral" o focaliz.ación (focusing) de los significados vivenciados que se
contienen en nuestros acervos psíquicos inconscientes.
En cuanto a la hermenéutica de Ricoeur, que vincularemos tanto
con el psicoanálisis como con el "enfoque corporal", la expondre
mos a través de varias aproximaciones. Primero, cómo surge en el
proyecto filosófico de Ricoeur, quien trata de comprender ontológi
camente al hombre, y tiene que ir hacia la ontología pasando por
una vfa larga de interpretación de la cultura. En segundo lugar, en
qué consiste dicha hermenéutica entendida como un instrumento de
comprensión semiótica de los símbolos polisémicos o plurisignifica
tivos. Entenderemos la semiótica como el análisis comprensivo y ex
plicativo de los signos. Y, ya que dentro de los signos se encuentra
esa clase especial suya ..q ue son los símbolüs polisémicos -<:orno lo
son los símbolos culturales: mitos, metáforas, utopias, etc.-, se hace
necesario un instrumento de análisis semiótico que no verse sólo
sobre lo univoco -pues lo unívoco no requiere de interpretación-,
sino que precisamente se dedique a desentrañar los diversos signi
ficados de lo multívoco y a destacar el significado principal y más
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propl . lo uum "to d nnáll Is es ta hermenéutica, como ve Los capítulos que conforman este libro han sido escritos en cir
romo yn qu e dirige u to significados múltiples. ~ntenderemos cunstancias diferentes, bajo un mismo y continuo interés que les da
oor" 11 nlf\Cfi<lo" y •• lgnlflcación" lo que en la semánuca actual. -en unidad: la hermenéutica y el difícil lenguaje inconsciente. Se han
lo líneo <Je Oottlob Frege- se denomina "sentido", el cual remite a publicado en forma previa en diversos medios que citamos a con
ta "referencia" (cuando la hay). (Par~ las .Pr.~n~ip~les nc~i~nes ~e!~ tinuación.
cmlótica y sus ramas, así como de "signo , s1gmficado , sen~1d.o , El capítulo 1, que expone los hitos más importantes de la filosofla
"referencia", etc., puede verse M. Beuchot, Elementos de sem1.6t1ca, de Ricoeur, como búsqueda del sentido y del ser, fue una conferencia
UNAM, México, 1979.) Pero, como la semiótica hermenéuuca (o dictada en uno de los Colegios Mayores (el de la Santa Cruz) de la
simplemente hermenéutica) de Ricoeur está basad~ en su filosofía Universidad de Granada, España, en noviembre de 1987. El capítulo
del hombre -ya que toda empresa humana está arraigada ~n una pe 2, que traza el despliegue de la hermenéutica en la filosofía de Ri
culiar concepción del hombre-, nos detendremos.ª estudiar los ras coeur, se publicó en el anuario Humanidades, 6, Universidad Ibe
gos principales de la antropología filosófica de R1~oeur. Y ~espués roamericana, México, 1979-1980. El capítulo 3, sobre la naturaleza
culminaremos ese estudio con la principal aportación de R1coeur a y las operaciones de la hermenéutica ricoeuriana, fue una ponen
las concepciones del hombre: la reflexión y la "pre-visión'.' de la te cia en el Primer Congreso Latinoamericano de Semiótica, celebrado
leología o escatologfa del hombre, esto es, la herme~éuu~ del fu en México, D.F., en septiembre de 1985, y publicado después en Se
turo del hombre, para que la polarización y tendencia hacia ese fin miosis, Universidad Veracrúzana, Xalapa, México, 1987. El capítulo
(utopía realizable y esperanzadora) llene de sentido al ser humano 4, relativo a la fundamenlación antropológico-filosófica de la her
(ética-ontología). . . menéutica ricoeuriana, fue una ponencia en el Segundo Simposium
En seguida pasaremos a conectar la her~enéuuca con el ps1co~- de Campos Semióticos: Textos, llevado a cabo en la U. Veracruzana,
nálisis freudiano. Y, en primer lugar, contmuando con el procedi Xalapa, del 12 al 13 de noviembre de 1987, y se publicó en Semiosis
miento que usamos en el caso de Ricoeur, trataremos de entresacar (1988). El capitulo 5, que habla del futuro escatológico del hombre,
la antropología filosófica que s.ubyac_e a la c~eación de Freud. Con según Ricoeur, fue una conferencia en el XVIII Convivium de Fi
ello podremos ver en qué medida R1coeur discrepa de ella y la de losofía de la U. Iberoamericana, celebrado en noviembre de 1982.
clara incompleta, como una arqueología del sujeto~ la que le falta El capítulo 6, en el que se intenta destacar la antropología del psi
la escatología del mismo. Además, podremos apreciar ~mo la h~r coanálisis freudiano, es un capítulo del curso de Antropología Fi
menéutica nos ayuda a ubicar y precisar el. est~tuto ep1ste~ológ1co losófica del sistema de universidad abierta de la U. Iberoamericana,
del psicoanálisis: su cientificidad no como c1enc1a natural, smo como México, 1983. El capítulo 7, acerca de la hermenéutica y la episte
ciencia disciplina hermenéutica. Y también nos. ayuda~á.a esclare mología del psicoanálisis apareció publicado en M.A Zarco (comp.),
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cer, en conexión con ese status epistémico del ps1coanáhs1s, el tema En tomo al "Proyecto" de Freud, U. Iberoamericana, México, 1985. El
central de su verificabilidad o la prueba que en él pueden darse. En capítulo 8, sobre la verdad hermenéutica en el psicoanálisis, fue una
1 ambas aplicaciones de la hermenéutica a la psicología freudiana nos ponencia en el Symposium Internacional Paul Ricoeur: Autocom
l servirá de guía la teorización de Paul Ricoeur. . prensión e historia, llevado a cabo en la Universidad de Granada,
Finalmente veremos al trasluz de la hermenéutica y de la filosofía España, del 23 al 27 de noviembre de 1987, y que apareció en las actas
(tomista) una técnica interpretativa del lenguaje inconsciente; la cual de dicho evento. Y el capítulo que presenta una reflexión filosófico
busca significados ocultos, a la manera del psicoanálisis, pero con hermenéutica sobre el enfoque corporal del lenguaje inconscier.tc
otro tipo de exploración que se presenta como un campo novedoso según el método de E. Gendlin aparecerá en Logos (Universidad La
y lleno de promesas. Salle de México), en 1988.
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Deseamos, por último, agradecer a varias personas que nos han
ayudado con sus clarificaciones o con sus críticas. Entre ellas está,
principalmente, el Profr. Paul Ricoeur, con quien tuvimos el pla
cer de dialogar en el congreso de Granada. Asimismo, en la línea
de la hermenéutica nos han ayudado las conversaciones con Ma
rio Valdés, Ricardo Sánchez, Jorge lñiguez, José Pascual Buxó, Me
dardo Plasencia, Turesa de la Garza, Miguel Angel z.arco, Gloria
Prado, Gerald Nyenhuis, Renato Prada, Adrián Gimate-Welsh, Raúl
Alcalá, Olivier Mongin, Guy Petitdemange, Patricio Peñalver y An
tonio Pintor-Ramos. En la línea del psicoanáiisis agr~decemos a Mi
guel Kolteniuk, Ricardo Blanco, Javier Gea, Roberto Castro, Ar
m~ndo Suárez (t), Felipe Flores y Eugene T. Gendlin.
HERMENEUTICA Y FILOSOFIA
(EL LEGADO DE PAUL RICOEUR)
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LA FILOSOFIA DE PAUL RICOEUR COMO
BUSQUEDA DEL SENTIDO Y DEL SER
Perfiles
Paul Ricoeur es un filósofo actual en el sentido pleno de la pala
bra, tal vez uno de los más sugerentes e intuitivos entre los filósofos
contemporáneos. Vive aún y nació en Vcllence, Francia, en 1913. Es
tudió en Rennes y París, y durante la segunda guerra mundial fue
prisionero de los nazis. Obtuvo su doctorado en 1950, ya con una ex
periencia profunda. Enseñó en la Facultad de Ciencias Humanas de
Parfs-Nanterre, de la cual fue decano en épocas turbulentas y difíci
les, como lo fueron los afios finales de la década de los sesenta. Ha
colaborado muy estrechamente en Ja revista Esprit, fundada por el
filósofo personalista Emanuel Mounier. Sus obras son bastante nu
merosas, algunas de las cuales mencionaremos al paso de nuestra
exposición.
Dentro del proyecto filosófico de P. Ricoeur, la hermenéutica (o
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ciencia y arte de la interpretación) ocupa un lugar por demás promi
nente. Tul proyecto se centra en la comprensión del hombre (como
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ente histórico-cultural), y tiene su punto de apoyo en los símbolos.
Busca el sentido de la teoría y la práctica humanas, que revelan el
11\ ser al que pertenece el hombre, en una especie de ontología mili
1¡1 tante. Para ello es necesario entender la intencionalidad dadora de
sentido; ella se encuentra incoada en lo pre-comprensivo, en lo pre
racional, es un pre-saber. Tul pre-saber será recuperado como sabi
duría, filosóficamente, pero se inicia como símbolo. De ahf que el fi-
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sitivista o cientificista. Pero él mismo caía en un idealismo que no
losofar de Ricoeur sea una filosofía a partir del símbolo. Y el símbolo podía evitar.3 Por una parte la femenología le prometía a Ricoeur
es polisémico, rico en significados; por lo tanto, requiere de la her estudiar la realidad en sí misma: las cosas mismas en sus esencias
ideales. Mas por otra parte Ricoeur se da cuenta de que hay implícita
menéutica, es el principal objeto de ésta.
Ricoeur es atento a la tradición filosófica, al trasluz de su moder en la fenomenología un principio de idealismo que consiste en partir
nidad. Desde los griegos hasta los recientes filósofos analíticos con desde el sujeto y jamás poder trascenderlo. Es un idealismo que se
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vergen en él. Asimismo, adiestrado en la exégesis bíblica y en el psi encierra en su propia inmanencia.
coanálisis, es sensible a la necesidad de interpretar. La historia, la Es entonces cuando Ricoeur se despega de Husserl y se adhiere
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política y la filosofía de la cultura lo abren ~ la escucha de las sit~a a Heidegger, que practicaba una fenomenología orientada hacia Ja
ciones concretas. Iniciado en la filosofía tomtSta por Roland Qalb1ez, existencia. Thnto el sujeto como el objeto existen, son seres; tanto
pasa, junto con Michel Dufrenne, a estudiar la fenomenología y el el mundo como el pensamiento son seres, existentes, por lo tanto
\ existencialismo. Escruta el psicoanálisis y el estructuralismo así como el pensar no agota al ser. Es cierto que el pensamiento es el lugar
la filosofía lingüística analítica. Su mundo filosófico está permeado donde el ser llega a la conciencia, pero el ser sigue siendo más radi
por el símbolo. Aristóteles decía que el hombre es el animal que tiene cal, fundamental -y autónomo-que el pensamiento. Ricoeur llama
Jogos (palabra-razón); E. Cassirer, que es el animal simbólico; y L. a la postura de Heidegger una ontología de la comprensión. Ya no
Cencillo, que es el animal hermenéutico. Tudo ello se ~njuga en está encerrado en el mero yo, en la subjetividad; se puede pensar
Ricoeur, de manera muy personal, para deparar uria filosofía her en pasar al mundo con todo derecho. Hay una pertenencia del yo y
menéutica.1 del mundo al ser, ambos son del ser y se fundan en el ser, son seres,
son ser. Por eso el ser es anterior y más básico que el mundo y el yo,
Punto de partida fenomenológico que el objeto y el pensamiento. Pero también se aparta Ricoeur de
Heidegger; toma algo de él y sin embargo le deja en muchas otras co
La primera época de Paui Ricoeur puede considerarse como ubicada sas. Por ejemplo, de manera muy notoria y principal lo deja porque
en la fenomenología. 2 Buscaba la descripción de la esencia de lasco le parece que Heidegger quiere obtener un saber del ser, una. onto
sas o análisis eidético que es el método de la fenomenología. Incluso logía, de manera muy rápida y simple, demasiado directa y despreo
en esa época que pasó en un campo de concentración de los nazis, cupada; lo que Ricoeur llama "la vía corta". Heidegger pensaba que
Ricoeur traduce y estudialas Ideen de Husserl. Pero, aunque toda la aplicando la fenomenología al hombre existente (la analítica eidética
vida retendrá la inspiración de la fenomenología y muchos elemen del Dasein) se podía obtener el conocimiento preciso del ser mismo.
tos de ella, no es sin más un discípulo acrítico de Husserl. Turna de Sin embargo, ya el propio Heidegger establece que el lenguaje es un
la fenomenología el ideal de ira las cosas mismas, a la realidad, pero lugar importante donde aparece la comprensión del ser. Y -según
rechaza el idealismo en que la ve incurrir, sobre tod~ en el propio amplía Ricoeur-el lenguaje implica signos, símbolos, mitos, cultura,
Husserl. diversos tipos de textos, y por ello debe seguirse la "vía larga" del
En efeéto, Husserl originalmente pensó su fenomenología como conocimiento, construyendo la ontología a través de un análisis de la
una contrapartida del subjetivismo psicologista y del objetivismo po- cultura y sus expresiones; principalmente las que tienen que ver con
la vida y la voluntad.
1 Cfr. D. lhde, Hemumeutical Phenomenowgy of Paul Ricoeur, Northwestem U ni-
versity Pres.s, Evanston Ill. 1971. . 3
Cfr. M. Cabrera, Los supuestos del idealismo fcnomcnológico, UNAM, México
2 Cfr. A. Pintor-Ramos, "Paul Riooeur, feAomenólogo", en Cuademossalmanti11os
1979. '
de fúosojTa, núm. 6, 1979, pp. 135-156. El propio Ricoel)r ha escrito A l'école de la
phénontt!nologie, Aubier, París; 1982.
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Búsqueda e.xistencialista el título general: La filoso/fa de la voluntad. Dentro de ese programa
que tiene de estudiar filosóficamente no sólo la razón sino también
Empujado por la orientación de Heidegger,. pero ta":1bién J>?r sus la voluntad, y no sólo lo que es claro y libre sino también lo quepa
diferencias con él -pues lo considera demasiado teónco-, R1coeur rece escapar a nuestra deliberación, se presenta el problema de lo
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se da cuenta de que la filosofía sólo ha estudiado la ra~ón tr~nspa que no es libre. Por eso comienza con un fascículo que llama Lo vo
rente, el intelecto puro, y que ha dejado de lad.o la cons1derac1ón de luntario y lo involuntario (1950). Pero lo involuntario implica límites
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la voluntad en sus teorizaciones. Ya ha estudiado mucho la razón, de la voluntad, límites del hombre, contingencia, finitud; mientras
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ahora la filosofía debe estudiar también el mundo de la voluntad. Y que lo voluntario implica responsabilidad; y como la responsabili
no sólo la voluntad libre, cristalina, firme y clara, sino tambi.én esa dad es la que nos hace capaces de ser virtuosos o de pecar, por eso
contrapartida oscura, frágil y torturante, que es lo involu~tano, que Ricoeur se ve conducido a escribir otro fascículo que lleva por título
existe por relación a la voluntad. Nos hemos hecho un~ imagen ~el Finitud y culpabilidad, cuya primera entrega se denomina El hombre
\ 1 ! hombre como alguien dueño de sí, completamente lu~mos? Y r~c10- lábil (1959).
nal; y sin embargo no podemos ne~ar t?<1a la carga de mac1onahdad Un paso más en la dinámica de Ricoeur fue el darse cuenta de que
\ que hay en nuestras vidas y en la histona del mundo, todo lo que hay la finitud lleva consigo casi siempre la sensación de que el hombre
de dolor, de guerras, de errores, de equivocaciones doloros_as: es.lo está sujeto a esa limitación tan angustiosa que es la equivocación, el
involuntario. Entonces Ricoeur se acerca a otros filósofos existenc1a despropósito, lo que no queremos hacer y que sin embargo hacemos,
listas, como Jaspers y Marcel. En colaboración con Michel Dufrenne lo que desearíamos evitar y fuerzas extrañas pero pertenecientes a
escribe su primera obra importante, el lloro Karl Jaspers y la filoso/fa nosotros mismos nos obligan a hacer. Asimismo Ricoeur se da cuenta
de la existencia (1948); de este filósofo alemán aprende a buscar _el de que la culpa, el pecado, lo que constituye el peor mal, que es el
mundo vivo del hombre. Pero más le influye Gabriel Marcel, ex1s mal moral (pues el mal ffsico y el mal metafísico son menos males
tencialista cristiano, socrático en cierta medida. Llega a comparar a que el pecado, que es el mal moral, el más humano), se expresa de
ambos existencialistas en otro libro intitulado Gabriel Marcel Y Karl manera indirecta y ambigua. El mal -sobre todo, como decíamos, el
Jaspers, filoso/fa del misterio y filoso/fa de la paradoja (1948). De Mar mal moral: pecado o falta- es dicho con miedo, y por ello es dicho
cel aprende sobre todo a distinguir lo que es problem~ de.lo q~e es y contado en forma recubierta, con mitos, con símbolos, con relatos
misterio, y a buscar lo que es alcanzable conocer del mister~o mismo, como el del Génesis que nos hacen entender, dentro de un margen de
al modo como de Jaspers había aprendido a buscar el senttdo de los varios significados, ese significado principal que es el pecado original
códigos cifrados que encontramos en las experiencias limite de la del hombre como inclinación a lo malo, como propensión a romper
vida humana. un orden, a dañar a los demás. Por eso Ricoeur aborda esto en otro
Puede decirse que Ricoeur aprende de Husserl el i~terés por ar- estudio, otro fascículo de La filoso/fa de la voluntad, y segunda parte
ticular los conocimientos; de Jaspers, el atender a las cifras o mensa de Finitud y culpabilidad, el cual lleva por nombre La simbólica del
jes cifrados; y de Marcel, a atender al m~ter~o. Por e~o su probl~ma o mal El mal se prefiere expresar en signos y en símbolos, en mitos.
pregunta inicial viene a concretarse y sintetizarse as1: cómo arttcular Es tan amenazador, tan peligroso, tan manchado y tan angustiante,
el sentido·o cifra del misterio.• que sólo se soporta mencionarlo en símbolos, en mitos, de manera
Así en la década de los cincuenta, Ricoeur empieza a escribir una indirecta.
serie de trabajos que se reúnen en torno a la temática indicada por Ricoeur se sumerge, pues, en los símbolos y los mitos. Los mi
tos dan que pensar, son ricos en sentido, en significación; nos dan
4 Cfr. J. M. García Prada, "De la hermenéutica semiológica a la semántica. El comprensión de las cosas, de la historia. Tul vez no dan explicación,
camino de Paul Ricoeur", en EstudiQS FilcsójicQS, núm. 34, 1985, pp. 115-147.
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pero dan comprensión. Y como tiene~ m.uchos sig~ifi~dos necesi menología de la religión se describen limpiamente los mitos, signos
tan interpretación, para atinar con el significado prmc1pal. Y en esa y símbolos religiosos. No busca en ellos si están encubriendo alguna
interpretación consiste la hermenéutica. . otra cosa que se esconde en su expresión manifiesta, sino que úni
El lenguaje cambia, la expresión se modifica. Antes el lengua1e camente trata de entenderlos en su puridad. En cambio, el estruc
directo y unívoco bastaba para expresar las nociones fund~mental~s turalismo intenta desenmascarar los símbolos y mitos como un sub
de lo voluntario y lo involuntario. Ahora ya no. Querer mtroduc1r terfugio en el que el sujeto se ampara, a fin de ocultar que en rea
la realidad del mal en la estructura de la voluntad exige una reno lidad no hay sujeto sino sólo estructura cultural. Para el estructura
vación terrible, porque el mal se expresa en los símbolos y _mitos, los lismo no es el sujeto el que habla sino que la estructura hace hablar
cuales son de múltiple significado. En efecto, es tan terrible_ expo al sujeto lo que ella le dicta; no es por eso el sujeto el que piensa
ner el paso de la inocencia a la culpa, que esto no es su~cepl!~l~ de sino que la estructura piensa o hace pensar al sujeto. La estructura
una descripción racional ni empírica, sino de una expresión m1t1ca y es, pues, la que en verdad existe; el sujeto sólo se inscribe en ella.
concreta. Hay que ir al signo, al símbolo, al lengu~je. . Por otra parte, el psicoanálisis también analiza los símbolos y mitos
En especial porque aquí se trata de un lenguaje doble, ambiguo. del hombre como expresiones del inconsciente, pero como discursos
Cuando en el lenguaje del mal y del pecado se usan símbolos y metá que esconden algo, que ocultan las pulsiones inconscientes y hasta
foras como "mancha", "pesada carga'', "servidumbre'', "esclavit~d." disfrazan las neurosis del individuo, sus mitomanías, sus motivacio
y otras parecidas, su significado profundo no aparece en un anáhs!S nes sexuales inconfesas y oscuras, todo lo que lo determina desde el
superficial; exige ir a las estructuras ocultas, como están acostum inconsciente y le restringe (o anula) su libertad.
brados a hacerlo los lingüistas y los exégetas. Saltan ahora esos dos Por lo tanto, Ricoeur encuentra que el psicoanálisis estudia la ar
problemas del texto simbólico que son el problema lingülst~co y el queología del sujeto, lo anterior a la conciencia o lo que ya se ha
problema exegético. Pues bien, en ambos casos se ve la necesidad de relegado a la bodega del inconsciente. Es una postura incompleta la
que la filosofía cuente con una herramienta ~ara int~rpretar, pa~a que adopta Freud, según Paul Ricoeur, puesto que le falta buscar la
comprender los textos y los discursos d~ vanos se~l!dos; es ~ecir, esperanza del hombre, el futuro del hombre, su teleología, su esca
la filosofía tiene que cultivar una parte mterpretauva que es JUSta tología.6 Por eso Ricoeur contrapone lo que es la arqueología del
mente lo que llamamos hermenéutica. Dado que el discurso unívoco sujeto y la escatología del sujeto. El psicoanálisis se dedica nada más
y claro no requiere interpretación s_ino que ~sta sól~ puede tener lu a la arqueología del sujeto, haciéndonos ver que el hombre está atado
gar donde hay equívoco, o analog1a, o vanos sentidos, resulta que a lo que vivió en su infancia, a sus lastres inconscientes, a los meca
en el campo de los símbolos culturales, los mitos y otros text~s se nismos que le han quedado, a las cosas que no supo resolver de sus
mejantes -indispensables para conocer al hombre- es necesaria una angustias y odios y amores de pequeño. Pero Ricoeur insiste en que
actitud y una disciplina hermenéutica.6 aun cuando todo eso tiene mucho de verdad, el psicoanálisis es in
completo porque le falta atender a lo más vivo del hombre, que es el
Confrontación con el psicoanálisis resquicio que siempre halla para su libertad, el margen que siempre
encuentra o se construye para poder vivir su libre albedrío, y sobre
En la década de los sesenta, Paul Ricoeur encuentra que entre las todo lo que con su voluntad libre va construyendo como su futuro,
.1ª
disciplinas que tienen que ver con los símbol.os está~ fenomeno
logía de la religión, el estructuralismo y el ps1coanáhs1s. En la feno-
6
Cfr. P. Julien, "Paul Ricoeur il la rencontre de S. Freud", en Archives di: phi·
losophie, nóm. 29, 1966, pp. 620·626; A.8. Espina Barrio, "La contribución de Paul
6 Cfr. P. Ricoeur, Cours sur l'hem1éneu1iq1.1e, Syllabus, Louvain, 1974, pp. 26 Ys s. Y Ricoeur a la construcción de una antropología psicoanalftica ",comunicación al Sym·
36yss. posium sobre la obra de Ricoeur en Granada, Espal'la, nov. de 1987.
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