Table Of ContentERNST CASSIRER
,
FILOSOFIA
,
DE LA ILUSTRACION
..
I
SECCiÓN DE OBRAS DE FILOSOFÍA
FILOSOF1A DE LA ILUSTRACIóN
..
l.
I
SECCiÓN DE OBRAS DE FILOSOFÍA
FILOSOF1A DE LA ILUSTRACIóN
..
l.
FILOSOFIA
Traducción de
EUGEN10 [MAZ
DE LA
ILUSTRACION
por ERNST CASSIRER
t
I r-
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
Mf.XJCO-ARGENTINA-BRMIL-CHILE-COLOMBlA-ESPANA
ESTADOS UNIDOSDEAMÉRICA-PERÚ-VENEZUELA
FILOSOFIA
Traducción de
EUGEN10 [MAZ
DE LA
ILUSTRACION
por ERNST CASSIRER
t
I r-
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
Mf.XJCO-ARGENTINA-BRMIL-CHILE-COLOMBlA-ESPANA
ESTADOS UNIDOSDEAMÉRICA-PERÚ-VENEZUELA
Primeraediciónen alemán, 1932
p'rimeraediciónen español, 1943
Segundaedición en español, revisada, 1950
Tercera ediciónenespañol, nuevamenterevisada, 1972
Primera reimpresión, 1975
Segundareimpresión, 1981
Tercerareimpresión, 1984
Cuarta reimpresión, 1993
A
MAX CASSIR.ER.
en su 75 aniversario (18 de octubre'de 1932),
con el cariño y veneración de siempre
f
Títulooriginal;
PbilosopbiederAufklarung
®1932, Yale University Press, Nucw Havcn
DR. © 1943,FONDO DECULTUR.A ECONÓMICA, S.A.DEC.V.
Avda. Picacho Ajusco, 227. 14200México D. F.
FONDO DECULTURA ECONÓMICA, SUCURSALPARAESPAl"lA
Víade los Poblados(EdiLIndubuilding-Goico,4-15).28033 Madrid
I.S.B.N.: 84-375-0350-7
Depósito Legal: M-36.861-1993
Impresoen España
Primeraediciónen alemán, 1932
p'rimeraediciónen español, 1943
Segundaedición en español, revisada, 1950
Tercera ediciónenespañol, nuevamenterevisada, 1972
Primera reimpresión, 1975
Segundareimpresión, 1981
Tercerareimpresión, 1984
Cuarta reimpresión, 1993
A
MAX CASSIR.ER.
en su 75 aniversario (18 de octubre'de 1932),
con el cariño y veneración de siempre
f
Títulooriginal;
PbilosopbiederAufklarung
®1932, Yale University Press, Nucw Havcn
DR. © 1943,FONDO DECULTUR.A ECONÓMICA, S.A.DEC.V.
Avda. Picacho Ajusco, 227. 14200México D. F.
FONDO DECULTURA ECONÓMICA, SUCURSALPARAESPAl"lA
Víade los Poblados(EdiLIndubuilding-Goico,4-15).28033 Madrid
I.S.B.N.: 84-375-0350-7
Depósito Legal: M-36.861-1993
Impresoen España
PRóLOGO
ESTE TRABAJO pretende ser algo .menos y algo más, a.la vez, que
una monografía acerca de la filosofía de la Ilustración. Es
mucho menos, porque semejante monografía tendría como tarea
principal presentar al lector toda la riqueza de detalles de esa
filosofía persiguiendo el origen y la formación de todos sus pro
blemas particulares. Una exposición de tal naturaleza nos está
vedada por el carácter de "compendio de las ciencias filosófi
cas" (Grundriss tler philosophischea Wissenschajtenv que pre·
side a la colección y por la finalidad que se persigue. Dentro
del plan general del Grundriss no era posible ni pensar en ex
poner, de una manera total y exhaustiva, todo el haz de cues
tiones que se planteó la filosofía de las Luces. Rn lugar de
esta tarea extensiva se ofrece otra intensiva. No se trata tan
to de abarcar la Ilustración en su extensión cuanto de alcanzar
su hondura peculiar; se trata de presentarla, no en eÍ conjunto
de sus resultados y manifestaciones históricos, sino en la uni
dad de su raíz intelectual y de su principio determinante. Lo
conveniente y hacedero en esta ocasión no era la información
episódica sobre la m.archa, la evolución y los destinos de la filo. '
sofía "ilustrada", sino más bien hacer patente el movimiento
interno que en ella se verifica y, en cierta medida, la acción
dramática de su pensamiento. El atractivo singular y el valor
propiamente sistemático de su filosofía reside en este movimien
to; en la energía y en la pasión intelectuales que la impelen y
V:lU anidando en cada uno de sus problemas. Desde este punto
de vista muchas cosas se disponen en unidad que parecería con
tradicción insoluble, para un intento de abarcar tan sólo los
resultados o mezcla ecléctica de motivos intelectuales heterogé
neos. Si queremos destacar de modo visible su peculiar sentido
histórico, habremos de considerar e interpretar, desde un pun
to central, todas sus tensiones y toda su inquebrantable fe.
Esta es la interpretación que buscamos en nuestro trabajo.
De esta suerte la filosofía de las Luces se conecta con otro te
ma histórico-filosófico más amplio que, naturalmente, no des
arrollaremos sino que aludiremos a él de lejos. Porque el mo
vimiento que tratamos eleseñalar no es tan cerrado en sí mismo.
que no rebase el punto inicial y el terminal que le asigna-
[9]
PRóLOGO
ESTE TRABAJO pretende ser algo .menos y algo más, a.la vez, que
una monografía acerca de la filosofía de la Ilustración. Es
mucho menos, porque semejante monografía tendría como tarea
principal presentar al lector toda la riqueza de detalles de esa
filosofía persiguiendo el origen y la formación de todos sus pro
blemas particulares. Una exposición de tal naturaleza nos está
vedada por el carácter de "compendio de las ciencias filosófi
cas" (Grundriss tler philosophischea Wissenschajtenv que pre·
side a la colección y por la finalidad que se persigue. Dentro
del plan general del Grundriss no era posible ni pensar en ex
poner, de una manera total y exhaustiva, todo el haz de cues
tiones que se planteó la filosofía de las Luces. Rn lugar de
esta tarea extensiva se ofrece otra intensiva. No se trata tan
to de abarcar la Ilustración en su extensión cuanto de alcanzar
su hondura peculiar; se trata de presentarla, no en eÍ conjunto
de sus resultados y manifestaciones históricos, sino en la uni
dad de su raíz intelectual y de su principio determinante. Lo
conveniente y hacedero en esta ocasión no era la información
episódica sobre la m.archa, la evolución y los destinos de la filo. '
sofía "ilustrada", sino más bien hacer patente el movimiento
interno que en ella se verifica y, en cierta medida, la acción
dramática de su pensamiento. El atractivo singular y el valor
propiamente sistemático de su filosofía reside en este movimien
to; en la energía y en la pasión intelectuales que la impelen y
V:lU anidando en cada uno de sus problemas. Desde este punto
de vista muchas cosas se disponen en unidad que parecería con
tradicción insoluble, para un intento de abarcar tan sólo los
resultados o mezcla ecléctica de motivos intelectuales heterogé
neos. Si queremos destacar de modo visible su peculiar sentido
histórico, habremos de considerar e interpretar, desde un pun
to central, todas sus tensiones y toda su inquebrantable fe.
Esta es la interpretación que buscamos en nuestro trabajo.
De esta suerte la filosofía de las Luces se conecta con otro te
ma histórico-filosófico más amplio que, naturalmente, no des
arrollaremos sino que aludiremos a él de lejos. Porque el mo
vimiento que tratamos eleseñalar no es tan cerrado en sí mismo.
que no rebase el punto inicial y el terminal que le asigna-
[9]
JO PRÓLOGO PRÓLOGO 11
rnos. Constituye un acro y una fase en aquel total acontecí tocaron, un sentido nuevo y ha abierto un nuevo horizonte
miento espiritual en cuya virtud el pensamiento filosófico mo filosófico. Nada menos porque el proceso universal del filosofar
derno ha conquistado la certidumbre de si mismo, su seguridad se considera 'f determina ahora de manera diferente. La Ilus
y conciencia específicas. En obras anteriores, sobre todo" en tración, en Inglaterra y en Francia, comienza destrozando la
Indiuiduum und Kosmos in der Philosophie der Renaissance "forma" del conocimiento filosófico, el "sistema" metafísico
(1927) y en Die Platonische Renaissance in England (l9132), heredado. No cree ya' en la legitimidad ni en la fecundidad
he intentado mostrar otras [ases de este gran movimiento de del "espíritu de sistema"; no ve en él la fuerza de la razón
conjunto y de resaltar su significación. El presente estudio com filosófica, sino su limitación e impedimento. Pero ~l renunciar
pone una unidad con los trabajos anteriores, por su finalidad al esprit de systéme y combatir expresamente en su contra, no
temática y por su intención metódica. Al igual de ellos, ensaya por eso renuncia al esprit systématique, sino que procura hacer,
una manera de considerar la historia de la filosofía que no se lo valer en 'una forma más fuerte. En lugar de encerrar la
contenta can señalar y describir puros resultados sino que filosofía en los límites de un edificio doctrinal firme, en vez
pretende destacar las fuerzas constructivas por las que aqué de vincularse a unos axiomas determinados, establecidos para
Has han sido formados desde dentro. Este tipo de consideración siempre, y a sus consecuencias deductivas, se esfuerza en andar
trata ele ofrecer en el desarrollo de las doctrinas y los sistemas desembarazadamente y, en esta marcha inmanen~, trata de
una "fenomenología del espíritu filosófico"; pretende perseguir desvelar la forma fundamental de la realidad, la forma de iodo
la transparencia y el ahondamiento que este espíritu va ganan ser natural y espiritual. La filosofía, en esta actitud, no signi
do, al operar en Jos problemas puramente objetivos de su pro fica ya un campo especial de conocimientos que se colocaría
pia naturaleza y de su destino, de su carácter fundamental junto o por encima de los principios del,conocimiento natural,
y de su misión. No espero, y mucho menos prometo, poder jurídico, político, etc., sino que es un medio omnicomprensivo
lograr tal propósito de fundir en un haz todos. los estudios en el que estos principios se forman, se desenvuelven y se asien
previos. Pueden quedar como piedras sillares, cuyo carácter tan. No se separa de la ciencia natural, de la historia, de la
fragmentario no desconozco ni niego; pero espero que cuando jurisprudencia, de la política, sino que constituye su soplo viví
llegue su ocasión podrán utilizarse y acomodarse en un gran fícador, la atmósfera en la que únicamente pueden alentar y
lo
edificio. vivir. Ya no es la substancia separada, abstracta de espiritual,
Podemos decir que la filosofía de la Ilustración presenta sino que representa al espíritu en su totalidad, en su función
condiciones especialmente favorables para"un ensayo de este pura, en su modo específico de indagar y preguntar, en su
tipo. Porque su resultado decisivo y permanente no consiste metódica y en su marcha cognoscitiva. Con esto, todos aquellos
en el puro cuerpo doctrinal que elaboró y trató de fijar dog conceptos y problemas filosóficos que el siglo XVIII parece tomar
máticamente. En mayor grado de lo que ella'misma fue cons sencillamente del pasado, sedesplazan a otro lugar"y sufren un
ciente, la época de las Luces ha dependido en este aspecto de cambio de sentido, característico. De estructuras fijas y acaba
los siglos que la precedieron. No ha hecho más que recoger das se convierten en fuerzas activas y de meros resultados en
su herencia; la ha dispuesto y ordenado, desarrollado y acla imperativos. Aquí radica la significación propiamente creado
rado, mejor que captar y hecho valer motivos intelectuales ra, productiva del pensamiento de la Ilustración. No se pone
originales. Y, sin embargo, la Ilustración, a pesar de esta su" tanto de manifiesto en cualquier contenido intelectual deter
dependencia, ha conseguido una forma totalmente nueva y sin minable cuanto en el uso que hace de las ideas filosóficas, en
gular del pensar filosófico. También cuando trabaja con un el lugar que les asigna y en la misión 'que les encomienda.
material intelectual dado de antemano, cuando -como ocurre, Cuando el siglo XVUI se designa soberbiamente a sí mismo como
sobre todo, COn su imagen científico-natural del mundo-s- no "siglo filosófico", la pretensión resulta justificada en la medida
ha hecho más'que construir sobre los fundamentos dispuestos en que, de hecho; a la filosofía se.Ja restaura en su derecho
por el siglo XVII, dio, sin embargo, a todo lo que sus manos primordial y se la comprende en su sentido original, "clásico".