Table Of ContentFERTILIZACIÓN
DE CULTIVOS EN
CLIMA CÁLIDO
Editor: Ricardo Guerrero Riascos
Fertilización
de cultivos
en clima cálido
Editor: Ricardo Guerrero Riascos
Ingeniero Agrónomo, M. Sc. Profesional Consejero, Monómeros Colombo
Venezolanos, S.A. (E.M.A.), Profesor Asociado, Facultad de Agronomía,
Universidad Nacional de Colombia.
En Colombia, la agricultura en el clima cálido, constituye un componente
de gran trascendencia, tanto en la producción de alimentos, como
en la de materias primas. En los alimentos destaca el arroz, cultivo que en
Colombia ha adquirido un gran desarrollo tecnológico, mostrando ya niveles de
productividad que sobrepasan largamente el alcanzado en la mayoría de países en
vías de desarrollo. El maíz y el sorgo son, así mismo, especies importantes, cuya
tecnología también ha experimentado incrementos significativos.
En el caso de los cultivos llamados industriales, es el algodón, la especie cultivada
que en Colombia ha alcanzado un desarrollo trascendente, al igual que la caña de
azúcar, la palma africana y la soya.
De otra parte, como es bien conocido, el cultivo de frutales, en el clima cálido, ha
tenido un alcance internacional en el caso del banano, habiendo alcanzado nive-
les de productividad, calidad y exportación que se acercan a los más altos del
mundo. En la actualidad, son varias las nuevas especies de frutales que vienen
siendo cultivadas, con éxito, en las zonas de clima cálido. Destaca el caso del
mango, la piña, la vid, el maracuyá, el guanábano y la papaya, entre otras.
En los casos antes señalados, la práctica de fertilización se ha constituido en un
componente tecnológico clave para obtener máxima productividad y eficiencia
económica. Es así, como en la década de los años 80, el uso de fertilizantes, en la
agricultura colombiana, experimentó incrementos no esperados, habiendo dupli-
cado el consumo de potasio y aumentado más del 80% el de nitrógeno. Estas
cifras significaron alcances muy superiores a los promedios del mundo.
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En el uso de fertilizantes, se estima que la agricultura nacional, en términos globales,
está ya superando la etapa III, o sea, la de la fertilización potásica; siendo la etapa
I: fertilización nitrogenada y la II: fertilización fosfórica. Se espera que, en una
etapa IV, sea el azufre el nutriente que destaque en los consumos, sin descartar
que el magnesio y el calcio lleguen a significar también requerimientos de abona-
miento que superen los niveles actuales. Así mismo, ya en la década de los años
80, se evidenció que los microelementos habían aumentado su consumo en la
producción agrícola nacional e, incuestionablemente, en el decenio de los años
90, sus cifras superarán sustancialmente a las actuales.
En la última década del siglo XX, la agricultura colombiana está obligada a incluir
la calidad de la cosecha como meta adicional al componente de simple productivi-
dad. En la consecución de este logro, la nutrición vegetal seguirá siendo un ins-
trumento de trascendencia indiscutible, en donde la práctica de fertilización cons-
tituye el componente tecnológico clave. Será necesario, no obstante, afrontar el
bajo nivel de eficiencia que aún denote el uso de fertilizantes en la colombiana, ya
que, actualmente, las pérdidas económicas derivadas de este problema, alcanzan
cifras de increíble magnitud. Para ello, hay necesidad de mejorar sustancialmente
la práctica de fertilización, en particular, en lo que respecta al diagnóstico nutricional
adecuado, confiable y oportuno, así como también en lo que concierne a los
sistemas apropiados para el abonamiento eficaz.
Al iniciar la década de los años 80, Monómeros Colombo Venezolanos, S.A.
(E.M.A.) publicó un primer folleto sobre la fertilización de cultivos en clima
cálido de Colombia, cuya utilización como material de texto, consulta y divulga-
ción técnica, ha crecido en el transcurso de los años. Al comenzar los años 90,
Monómeros ha resuelto entregar una Segunda Edición de la Obra, presentándola
como un libro de texto, que recoge otros cultivos, cuyos capítulos han sido escri-
tos, revisados y corregidos por especialistas en la materia.
Al entregar esta obra, Monómeros espera continuar aportando su contribución al
progreso de la agricultura nacional.
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El clima cálido de Colombia, comprende regiones localizadas a altitudes
inferiores a los 1.000 metros sobre el nivel del mar y con tempe-
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raturas superiores a los 24 C. Cubre aproximadamente el 80% de la ex-
tensión territorial del país e incluye las llanuras costeras del Caribe y del Pacífico,
los valles del Magdalena, Cauca, Cesar, Sinú, Catatumbo, Patía, entre otros, y las
extensas regiones de la Orinoquia y Amazonia.
En las regiones de clima cálido, tiene asiento la agricultura comercial e industrial
más avanzada del país, así como la ganadería de carne y, en conjunto, constituyen
las zonas con mayor potencial para el desarrollo futuro de la agricultura nacional,
tanto por su extensión, como por la fertilidad de sus suelos, condiciones
topográficas, recursos hidrológicos y características climáticas.
Las características generales de las principales regiones de clima cálido, se resu-
men a continuación:
2.1 COSTA ATLÁNTICA
La región de la Costa Atlántica, está localizada en la parte norte de Colombia y
ocupa alrededor de 30.000 kilómetros cuadrados. Se extiende desde la frontera
venezolana a la panameña. El relieve oscila de suavemente ondulado a moderada-
mente pendiente. La altitud promedio oscila entre 0 y 200 metros sobre el nivel
del mar. El paisaje general es el típico de una llanura costera.
El clima oscila entre semiárido y subhúmedo. La temperatura es casi constante a
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través del año, con promedios anuales que oscilan entre 27 y 29 C. La precipita-
ción anual varía con relativa amplitud de lugar a lugar y de un año a otro, pero
con frecuencia solamente hay un período lluvioso intermitente que se extiende de
abril a noviembre, siguiendo luego una estación absolutamente seca. El rango de
precipitación anual varía entre 600 y 1.500 mm, pero los valores más comunes
giran alrededor de 1.100 a 1.300 mm.
El uso de la tierra está aún muy restringido. La mayor parte del área, se utiliza
para el levante extensivo de ganado de carne, en praderas naturales y una menor
proporción está siendo utilizada para los cultivos de algodón, arroz, sorgo, maíz,
yuca y banano.
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Los suelos de esta zona, son de origen aluvial, merino y/o lacustre, más o menos
bien drenados y por áreas aledañas a los ríos que sufren inundaciones periódicas.
Los suelos no inundables son profundos, mecanizables y con fertilidad variable.
2.2 VALLE DEL BAJO MAGDALENA
Esta región está localizada en la parte norte-central de Colombia y ocupa alrede-
dor de 45.000 kilómetros cuadrados. Incluye las llanuras aluviales en los cursos
bajos de los ríos Magdalena, Cauca, Cesar, Sinú, San Jorge, Nechí, Lebrija y Carare.
Está bordeada por la región de la Costa Atlántica y las colinas bajas de la cordillera
Andina. La altitud va desde el nivel del mar hasta los 200 m.
La topografía general es plana. El paisaje es el típico de las planadas aluviales
inundables. El clima es tropical, de húmedos a subhúmedos. La precipitación
media anual varía entre los 1.200 mm en Montería y 2.690 mm en
Barrancabermeja. Al igual que en la Costa Atlántica, los meses más secos son
diciembre, enero, febrero y marzo, seguido por una estación lluviosa intermitente
que se extiende desde abril hasta noviembre. Generalmente los meses más lluvio-
sos son mayo y octubre. La temperatura es casi constante a través del año y fluctúa
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entre 26 y 29 C.
Los suelos de esta región son predominantemente de naturaleza aluvial, origina-
dos de sedimentos arenosos, limosos y arcillosos. La mayor parte del área está
siendo utilizada en la explotación de ganadería de carne y, en menor proporción,
en cultivos como algodón, arroz, sorgo y maíz. La mayor limitante para el uso de
la tierra es el exceso de agua durante la estación lluviosa.
2.3 LLANOS ORIENTALES
Esta región está situada en la parte oriental del país y se extiende desde los flancos
de la Cordillera Oriental hasta los límites con Venezuela. Con 300.000 kilóme-
tros cuadrados, es una de las regiones naturales más extensas de Colombia. La
mayor parte del área está localizada entre los 200 y 300 metros sobre el nivel del
mar. El relieve es predominantemente plano.
El paisaje está dominado por terrazas aluviales suavemente onduladas, planadas
aluviales y la zona del pie de monte. Los ríos principales son el Meta, el Arauca y
el Vichada, con sus tributarios.
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La temperatura promedio anual es de 26 C y la precipitación media anual varía
entre 4.600 mm en Villavicencio y menos de 3.000 mm en Puerto López. Nor-
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malmente se presenta una larga estación lluviosa intermitente de marzo a diciem-
bre, seguida por una estación muy seca de enero a marzo.
Los suelos de esta región se han desarrollado bajo condiciones de alta precipita-
ción pluvial y temperatura, a partir de sedimentos aluviales lavados, ácidos y po-
bres. Son suelos que presentan concentraciones tóxicas de aluminio y su fertilidad
es baja o muy baja, ya que se presentan deficiencias en casi todos los nutrientes
esenciales. Las zonas de pie de monte y de los planos aluviales son las que tienen
condiciones de fertilidad menos adversas.
La mayor parte de las tierras de esta región se explota en la producción de ganado
de carne, bajo sistemas primitivos. Las explotaciones agrícolas ocupan una míni-
ma parte del área en aquellas zonas con mejores condiciones de suelos, principal-
mente en la zona del pie de monte y las llanuras aluviales. Se cultiva arroz, maíz,
sorgo, yuca, plátano y cacao, principalmente.
2.4 VALLE DEL ALTO MAGDALENA
Esta región está localizada en la parte central del país, entre las cordilleras Central
y Oriental, y su extensión es de aproximadamente 23.000 kilómetros cuadrados.
Su altitud oscila entre 195 m y 1.100 m entre La Dorada y Altamira, respectiva-
mente.
Incluye terrazas y planadas aluviales, así como planicies semidesérticas. El río
Magdalena corre a través del valle, recibiendo algunos tributarios, tales como los
ríos Saldaña, Coello y Recio.
El clima es tropical, de semiárido a subhúmedo. Durante el año hay dos períodos
secos y dos lluviosos. Generalmente, se consideran meses secos junio, julio, agos-
to, diciembre, enero y febrero, siendo lluviosos los meses restantes. La precipita-
ción pluvial anual oscila, en promedio, entre 900 mm (Garzón) y 2.300 mm
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(Mariquita). La temperatura media mensual es casi uniforme y oscila entre 27 C
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y 30 C, a lo largo del año. La evaporación es muy alta y la humedad relativa es
muy baja.
En términos generales, los suelos de esta región son fértiles y apropiados para el
desarrollo de una agricultura tecnificada. La limitante principal es la incidencia
de los períodos secos, y aunque la mayor parte del área está siendo explotada en
ganadería de carne, es ya importante la producción tecnificada de cultivos de
arroz, algodón, ajonjolí, tabaco, maíz y sorgo. Un porcentaje significativo del área
está ocupado con tierras esqueléticas y severamente erodadas no apropiadas para
la explotación agropecuaria.
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2.5 VALLE DEL CAUCA
El valle geográfico del río Cauca, tiene cerca de 200 kilómetros de largo y 10 a 30
kilómetros de ancho. Se encuentra localizado entre 950 y 1.100 m sobre el nivel
del mar. La topografía general es plana o ligeramente ondulada, con pendientes
predominantes del 1 al 3%.
El clima es subhúmedo tropical. A lo largo del año hay dos períodos secos y dos
lluviosos. Las épocas lluviosas se extienden de marzo a mayo y de octubre a di-
ciembre y los períodos secos, de enero a marzo y de junio a septiembre. El prome-
dio anual de precipitación oscila entre 1.000 y 1.300 mm. La temperatura media
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anual oscila entre 24 y 26 C.
Los suelos se han desarrollado principalmente a partir de depósitos aluviales, com-
puestos principalmente de sedimentos arcillosos y de arenas calcáreas, existiendo
también en los extremos sur y norte fuertes influencias de cenizas volcánicas.
Tradicionalmente se han considerado los suelos del Valle del Cauca como de alta
fertilidad. Sin embargo, en los úItimos años una buena parte de los suelos se han
tornado deficientes en potasio y, ocasionalmente, en fósforo, particularmente en
aquellas áreas bajo explotación agrícola intensiva. De otra parte, la ocurrencia de
suelos salinos y sódicos se ha incrementado acentuadamente, ya que actualmente
el área afectada cubre cerca de 80.000 hectáreas.
Actualmente la principal explotación agrícola de la región es la caña de azúcar,
pero también se cultiva algodón, soya, maíz, sorgo, tabaco y tomate. También es
importante la explotación ganadera.
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Description:giran alrededor de 1.100 a 1.300 mm. El uso de la tierra está aún muy restringido. La mayor parte del área, se utiliza para el levante extensivo de ganado de carne, en praderas naturales y una menor proporción está siendo utilizada para los cultivos de algodón, arroz, sorgo, maíz, yuca y ban