Table Of ContentEn un dÃ-a de lluvia, te conocÃ-
by Agualuna
Category: Naruto
Genre: Romance
Language: Spanish
Characters: Hinata H., Naruto U.
Pairings: Hinata H./Naruto U.
Status: Completed
Published: 2016-04-22 17:12:21
Updated: 2016-04-24 02:46:37
Packaged: 2016-04-27 13:25:58
Rating: K
Chapters: 2
Words: 1,634
Publisher: www.fanfiction.net
Summary: Caminamos, y vimos cómo un niño rubio tenÃ-a abierto un
paraguas de color verde, con forma de rana, ¿por qué se me hacÃ-a
tan familiar? Cierto, era aquel niño que proclamaba a los cuatro
vientos que serÃ-a Hokage algún dÃ-a / ¿Por qué...? Porque has
sido la primera persona en sonreÃ-rme. / Two-shot.
1. Hinata
_**Siento estar tan desconectada, y no traer la traducción, pero
estoy con las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU, je) y estoy
muy estresada y liada, y dudo que pueda subir en algún tiempo...
pero no os preocupéis, no pienso dejar ningún fic a medias, ¡LO
PROMETO! sólo pido, como siempre, mucha (muchÃ-sima) paciencia.
Espero que podáis entenderlo, me juego la vida (oc, no, la vida
tampoco) pero sÃ- que es importante para mÃ-. Bueno, espero colgar la
siguiente parte el domingo, será cortito, es un mini-two-shot c:
espero que os guste ;) Por cierto, me gustarÃ-a saber si querrÃ-ais
que escribiera de alguna pareja de Naruto, en particular... si
alguien tiene alguna petición, ¡no os cortéis y hacedla! :) Aunque
no sea cannon (hago NaruSakus, oiga, a 3 euros el NaruSaku! ¡Oye
niña, oye! Que se me acaban los KibaIno. ¡SASUHINAS EN OFERTAAAAA,
PRUEEEEEBEN NUESTROS PRODUCTOS SASUHINA!)**_
* * *
><p>Paseaba por la aldea con mi hermana pequeña, nos habÃ-an dejado
salir aquel dÃ-a porque hacÃ-a muy bueno y ella me insistió en que
querÃ-a un helado.<p>
Caminamos, y vimos cómo un niño rubio tenÃ-a abierto un paraguas de
color verde, con forma de rana. La gente le miraba y se reÃ-a de él,
e incluso mi hermana dijo que era raro, yo sólo pensé que era
curioso, ¿por qué aquél chico llevarÃ-a abierto el paraguas? No
pude evitar sonreÃ-r, y creo que él vio cómo lo hacÃ-a, porque se
sonrojó un poco.
Después de eso, me fijé, de nuevo, en el resto de personas, que
miraban con desaprobación al chico, habÃ-a odio en sus ojos; volvÃ-
a fijar la mirada en el chico, ¿por qué se me hacÃ-a tan
familiar?
Cierto, era aquel niño que proclamaba a los cuatro vientos que
serÃ-a Hokage algún dÃ-a, aquel dÃ-a, fue el primero que escuché
hablar sobre el Kyuubi, el responsable de la destrucción de la aldea
hace 6 años... Yondaime Hokage salvó a la aldea, pero no pudo
evitar las muertes que tanto y tanto daño hicieron mella en
Konoha.
Según habÃ-a escuchado entre los mayores del Consejo, aquel niño
era el contenedor del Kyuubi, un JinchÅ«riki... pensé que deberÃ-a
estar sufriendo mucho, de hecho, asÃ- era; pero sé que él era una
persona tenaz, valiente, y sobre todo, estaba segura de que era muy
buena persona.
.
De repente, algo frÃ-o en mi nariz, me interrumpió los
pensamientos.
-¿Pero qué...?- Antes de que pudiera formular mi pregunta entera,
empezó a llover a mares, como si la naturaleza hubiera puesto todo
su empeño en que asÃ- lo hiciera; era una lluvia bastante fuerte,
esas tÃ-picas de verano en la que habÃ-a una gran tormenta, que olÃ-a
a tierra húmeda y a hierba fresca.
-¡Nee-san!- gritó Hanabi cubriéndose bajo un árbol.
Las dos nos encontrábamos debajo del árbol, y suspiramos.
-Ahora papá se enterará que salimos antes de entrenar y se va a
enfadar con nosotras- dijo Hanabi- ¡Tenemos que volver a casa!
-No, Hanabi, aunque sea verano, te puedes coger una enfermedad muy
grave si sales con esta lluvia, tendremos que esperar a que escampe
un poco.
.
Aquel árbol no era un buen resguardo, al menos para mÃ-, dejé que
Hanabi tuviera el mejor sitio que resguardara de la lluvia. De
repente, el agua dejo de caer sobre mÃ-, y me vi envuelta en algo de
color verde.
Me giré para encontrarme a aquel chico de ojos azules.
-Toma mi paraguas- ttebayo.
-P-Pero... ¿y tú? Te vas a resfriar...
-Mi casa queda cerca de aquÃ-, nada que una buena carrera no pueda
hacer- me sonrió, a mÃ-, y pensé en ese momento que era una sonrisa
preciosa. DeberÃ-a sonreÃ-r más veces, y llorar menos, pienso que
era lo que merecÃ-a.
-¿Por qué...?- traté de formular mi pregunta, pero mis
inseguridades no me dejaron terminar... cómo siempre...
-Porque has sido la primera persona en sonreÃ-rme- dijo tapándose la
boca con una mano, estaba colorado hasta las orejas.
.
CogÃ- el paraguas con temor, no estaba bien que yo lo tomara y él...
en fin, él se quedara bajo la lluvia... antes de rechazar su
propuesta, el chico salió corriendo, y no hizo caso a ninguno de mis
gritos.
-¡Qué suerte Nee-san!- dijo sonriente Hanabi.
Aquel dÃ-a, no tuvimos ninguna bronca de nuestro padre, llegamos
relativamente secas... y yo le conocÃ- a él.
Le conocÃ- en un dÃ-a de lluvia... a partir de entonces, mi vida
cambió radicalmente.
¿Quién me iba a decir que me enamorarÃ-a tan rápidamente de
él?
* * *
><p><em><strong>Continuará.<strong>_
2. Naruto
**_AquÃ- está la segunda parte del Two-shot. Me ha salido un pelÃ-n
más larga que la parte de Hinata, pero no importa. Iba a poner una
especie de epilogo, pero creo que quedarÃ-a muy cargado... asÃ- que
espero que os haya gustado la parte de Naruto :3 y ¡ya tengo mi
primer encargo de fanfic, sobre la amistad de Gaara y Naruto! Y, no
es por nada pero, he estado viendo el anime de Phoenix Wright... yo
dejo caer que la historia se va a basar en una escena de ese juego
jejejejeje en fin, espero que os guste :*_**
* * *
><p>Siempre me ha gustado el olor a hierba fresca y tierra húmeda
que dejaba la lluvia, no es que fuera una persona a la que le gustara
este tipo de clima, prefiero los dÃ-as soleados, cálidos, en los que
puedo salir a misiones, a entrenarme más libremente, más
refrescante; incluso mi humor se fusiona con el clima.<p>
Los dÃ-as de lluvia, cuando era pequeño, eran los más solitarios...
me quedaba en casa mirando por la ventana, no pensaba, únicamente
dejaba que la soledad me comiera poco a poco; a mi mente venÃ-an las
miradas que me dedicaban los adultos... llenas de desprecio, de
ira...
De odio.
Pero eso nunca me echó para atrás. Siempre fui una persona que
cumplÃ-a lo que decÃ-a, que tenÃ-a las ideas claras y que si querÃ-a
algo, iba a por ello, con una fuerza de voluntad de hierro.
.
Aquel dÃ-a, era un dÃ-a soleado, pero tenÃ-a el presentimiento de que
iba a llover, por lo que decidÃ- llevarme mi paraguas preferido, el
del sapo verde, todo el mundo lo confundÃ-a con una rana (ese sapo
era primo de Gama-chan) y me lo compré con el dinero que me daba
Sandaime Hokage.
Iba corriendo tan contento, que no vi las piedras que tenÃ-a en el
camino, por lo que tropecé y el paraguas se abrió. Traté de
cerrarlo, pero, al parecer, se habÃ-a quedado encajado el enganche
para cerrarlo...
* * *
><p>Caminé por la aldea con el paraguas abierto, que al menos
ayudaba a ocultar mi cara de tristeza debido a las burlas de los
aldeanos, nunca dudaban a la hora de dedicarme algún comentario
cruel, y yo, un pequeño niño solo en el mundo, odiado por todo el
mundo, hacÃ-a ver que no me afectaba, que era fuerte, pero... no era
verdad.<p>
-¡Hanabi! No corras tanto...- de repente escuché una voz que me
resultaba conocida.
VenÃ-an frente a mÃ-, las dos herederas del clan más importante de
Konoha, dos Hyūga, ellos eran los más crueles conmigo debido a que
era un clan estricto, cerrado y my tradicional.
.
Me fijé en la niña pequeña, con el pelo de color castaño e
indiferencia en sus ojos de color perla, luego en la mayor, creo que
su nombre era Hinata, parecÃ-a una muñeca de porcelana con esa piel
tan blanca, y ella, no me miraba como su hermana. En su cara se
reflejaba sorpresa y duda, para terminar dedicándome una sonrisa
tÃ-mida... era la primera vez que alguien del clan HyÅ«ga me dedicaba
una sonrisa... ¡vaya niña más rara!
Tan ensimismado estaba en mis pensamientos, que no habÃ-a notado que
habÃ-a empezado a caer un enorme diluvio.
-Ahora papá se enterará que salimos antes de entrenar y se va a
enfadar con nosotras- dijo Hanabi- ¡Tenemos que volver a casa!
-No, Hanabi, aunque sea verano, puedes coger una enfermedad muy grave
si sales con esta lluvia, tendremos que esperar a que escampe un
poco.
Escuché la conversación entre las dos hermanas... realmente no
querÃ-a que tuvieran problemas, y si yo podÃ-a ayudar...
No lo dudé, me decidÃ- y me dirigÃ- a las hermanas, extendÃ- el
paraguas encima de la mayor, quien estaba mojándose como una sopa, y
le dije lo siguiente:
-Toma mi paraguas- ttebayo.
Su cara era de total sorpresa, pero luego pasó a serlo la mÃ-a,
cuando me dijo lo siguiente.
-P-Pero... ¿y tú? Te vas a resfriar...
-Mi casa queda cerca de aquÃ-, nada que una buena carrera no pueda
hacer- mentÃ- descabelladamente, mi casa estaba muy lejos de dónde
me encontraba, pero yo no iba a tener problemas si llegaba mojado
hasta los huesos a casa... total, no habrÃ-a nadie para echarme la
bronca.
-¿Por qué...?
Me imaginaba qué iba a preguntar, y yo soy experto en hablar antes
de pensar.
-Porque has sido la primera persona en sonreÃ-rme- me tapé la boca,
arrepintiéndome de haber dicho esa estupidez y me sonrojé como un
tomate.
Ella cogió el paraguas temerosa, sabÃ-a que podrÃ-a echarse atrás,
si era capaz de sonreÃ-rme, era capaz de rechazar mi oferta, por lo
que corrÃ-, ignorando sus gritos.
* * *
><p>Llegué a casa con el corazón desbocado, y empapado de pies a
cabeza.<p>
Aquella semana estuve enfermo y con fiebre, pero no me importaba,
mejoré con aquella sonrisa que me dedicó esa chica.
¿Quién iba a decirme que era tan ciego como para no darme cuenta de
las cosas? La verdad siempre ha bailado delante de mis ojos, pero me
distraje con otras cosas y no supe valorar lo que importaba.
Pero eso ya, qué más da, tengo a mi lado a aquella persona que me
dedica esa sonrisa todos los dÃ-as.
Ella es mi vida.
Y todo gracias a aquel dÃ-a lluvioso, donde la conocÃ-.
* * *
><p><em><strong>Fin.<strong>_
End
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