Table Of ContentBÁSICOS
5
PÍO MOA
El derrumbe de la II República
y la guerra civil
© 2009
Pío Moa
y
Ediciones Encuentro, Madrid
Diseño de la cubierta: o3, s.l. — www.o3com.com
Queda prohibida, salvo excepción prevista en la ley, cual-
quier forma de reproducción, distribución, comunicación
pública y transformación de esta obra sin contar con la auto-
rización de los titulares de la propiedad intelectual. La in-
fracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva
de delito contra la propiedad intelectual (arts. 270 y ss. del
Código Penal). El Centro Español de Derechos Reprográficos
vela por el respeto de los citados derechos.
Para cualquier información sobre las obras publicadas o en programa
y para propuestas de nuevas publicaciones, dirigirse a:
Redacción de Ediciones Encuentro
Ramírez de Arellano, 17-10.a- 28043 Madrid
Tel. 902 999 689
www.ediciones-encuentro.es
A mis padres. A Laura
ÍNDICE
Observaciones previas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Introducción. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
I PARTE:
LA CREACIÓN DE UN CLIMA BÉLICO
I:Un régimen en quiebra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
II: División y frustración de los vencedores . . . . . . . . 53
III: La campaña sobre la represión en Asturias. . . . . . 67
IV: La realidad de la represión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 88
II PARTE:
PROCESOS HACIA LA GUERRA
I: El PSOE camina a la escisión . . . . . . . . . . . . . . . . . . 111
II: Los comunistas entran en la historia de España. . . 132
III: El peso del anarquismo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 151
IV: Revolución y conservación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 171
V: Las fuerzas conservadoras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 197
VI:¿Una tercera vía? Azaña y la tradición jacobina. . 226 .
VII: Las esperanzas de la CEDA . . . . . . . . . . . . . . . . . 254
VIII: Liquidación política de Lerroux y fin
de las esperanzas de Gil-Robles . . . . . . . . . . . . . . . 269
IX: «Nadanos es común a los españoles». . . . . . . . . . 285
III PARTE:
EL PRIMER FRENTE POPULARDESMANTELA LA
REPÚBLICA
I: Las elecciones «delFrente Popular». . . . . . . . . . . . . 297
II: La república, a la deriva. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 323
III:Un abril nefasto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 349
IV: El Frente Popularse precipita hacia la guerra. . . . 370
V: La república cae por tierra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 396
IV PARTE:
LAGUERRA
I: Planteamiento de la guerra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 423
II: Hacia un segundo Frente Popular. . . . . . . . . . . . . . 443
III: Franco obtiene el poder . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 461
IV: El Frente Popular y Stalin. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 479
V: Rivalidades en la zona populista . . . . . . . . . . . . . . . 505
VI: Cambio de estrategias y luchas por el poder. . . . . 525
VII: De la caída de Largo Caballero
a la pérdida del norte . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 545
VIII: Negrín y Prieto restablecen la situación. . . . . . . 568
IX: De Teruel al Ebro, con Munich al fondo. . . . . . . . 588
X: El derrumbe del Frente Popular . . . . . . . . . . . . . . . 613
XI: Algunas consideraciones generales . . . . . . . . . . . . 633
Apéndice:
LOS CRÍMENES DE LA GUERRA CIVIL . . . . . . 661
NOTAS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 690
ÍNDICE ONOMÁSTICO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 723
OBSERVACIONES PREVIAS
La guerra civil sigue dando pie a discrepancias en casi
todos sus aspectos, desde las cifras de la represión al talento
militar de Franco o la intervención extranjera. Pero en el
fondo de esas discrepancias yace una cuestión esencial que,
en la medida en que sea resuelta, da sentido a unas y priva de
relevancia a otras: la cuestión de cuáles fueron las causas de la
guerra. Esto lo expresa, con moralismo algo primario, el na-
cionalista catalán Joan Sales: «Por pueril que pueda parecer, la
pregunta¿quién empezó?es moralmente decisiva»1.
Sea moralmente decisiva o no, la respuesta parece hoy
bastante clara, y no para gusto de Sales: empezaron el PSOE
y la Esquerra, en octubre de 1934. Enfocando el asunto de
otro modo, la preguntasería: ¿llegó la guerra por una ame-
naza fascista a la que se vio obligada a resistir la izquierda,
o por un peligro revolucionario que la derecha hubo de re-
peler? Esta podríaser la traducción de la pregunta de Sales
en términos historiográficos, y es el tema fundamental de
este libro.
Las tesis aquí desarrolladas enlazan con las expuestas en
Los orígenes de la Guerra Civil Española,ytratan de explicar
cómo la experiencia de octubre del 34, en vez de vacunar con-
tra un ulterior enfrentamiento, lo acicateó. Si aquella insu-
rrección inició el conflicto civil, se debió a que sus causasno
desaparecieron sino que cobraron después fuerza multipli-
cada. Y lo hicieron hasta el punto de que el clima social, tenso
pero no belicoso en 1934, se cargó de odio irreconciliable. La
9