Table Of Contenthistoria
traducción de
CARLOS DANIEL SCHROEDER
ANÁLISIS DE SISTEMAS-MUNDO
Una introducción
por
IMMANUEL WALLERSTEIN
MÉXICO
ARGENTINA
ESPAÑA
siglo xxi editores, s.a. de c.v.
CERRO DEL AGUA 248, ROMERO DE TERREROS, 04310, MÉXICO, D.F.
s i g l o x x i e d i t o r e s , s . a .
TUCUMÁN 1621, 7O N, C1050AAG, BUENOS AIRES, ARGENTINA
siglo xxi de españa editores, s.a.
PRÍNCIPE DE VERGARA 78, 28006, MADRID, ESPAÑA
HN13
W3518
2005 Wallerstein, Immanuel Maurice, 1930-
Análisis de sistemas-mundo : una
introducción /por Immanuel Wallerstein ;
traducción de Carlos Daniel Schroeder. —
México : Siglo XXI, 2005.
156 p. — (Historia)
Traducción de: World-systems amalysis.
An introduction
ISBN 968-23-2604-4
1. Historia social. 2. Cambio social.
3. Sistemas sociales. 4. Globalización —
Aspectos sociales. I. Schroeder, Carlos
Daniel, tr. II. t. III. Ser.
portada: target
primera edición en español, 2005
segunda edición en español, 2006
© siglo xxi editores, s.a. de c.v.
isbn 968-23-2604-4
primera edición en inglés, 2004
© duke university press, durham y londres
título original: world-systems analysis. an introduction
derechos reservados conforme a la ley
impreso y hecho en méxico
RECONOCIMIENTOS
Cuando acepté escribir este libro, recibí, por casualidad, una invita-
ción de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander,
España, para dar un seminario de verano sobre “análisis de sistemas-
mundo”. El curso consistiría en cinco conferencias. Los participantes
eran en su mayoría alumnos graduados y profesores jóvenes de uni-
versidades españolas, quienes, en su mayoría, habían tenido escaso
contacto con el análisis de sistemas-mundo. Eran alrededor de cua-
renta. Aproveché así la ocasión para presentar una primera versión
de los cinco capítulos de este libro. Y me he beneficiado por los co-
mentarios recibidos. A ellos les agradezco.
Cuando terminé de escribir el borrador de este libro, le pedí a
cuatro amigos que lo leyeran y criticaran. Estos amigos son personas
en cuyo juicio como lectores y experiencia docente confío. Pero to-
dos tenían cierto grado de participación e interés en el análisis de sis-
temas-mundo. Esperaba por tanto obtener una variada gama de reac-
ciones, y eso fue lo que sucedió. Como es el caso con un ejercicio
semejante, les estoy agradecido por rescatarme de zonceras y pasajes
oscuros. Me ofrecieron sus avezadas sugerencias, las cuales incorpo-
ré. Pero, por supuesto, persistí en mi opinión acerca del tipo de libro
que yo consideraba más útil escribir, y los lectores merecen mis dis-
culpas por ignorar parte de sus sugerencias. Así y todo, el libro es me-
jor gracias a las cuidadosas lecturas de Kai Erickson, Walter Goldfrank,
Charles Lemert y Peter Taylor.
[7]
PARA COMENZAR:
COMPRENDER EL MUNDO EN EL QUE VIVIMOS
Los medios, así como también los científicos sociales, repiten cons-
tantemente que hay dos cosas que dominan el mundo en que vivimos
desde los últimos decenios del siglo XX: la globalización y el terroris-
mo. Ambos se nos presentan como fenómenos sustancialmente nue-
vos: el primero rebosante de esperanzas y el segundo, de peligros te-
mibles. El gobierno de los Estados Unidos parece desempeñar un
papel central en el avance de uno y la lucha contra el otro. Pero por
supuesto, estas realidades no son meramente estadunidenses sino
mundiales. Lo que subyace a gran parte de este análisis es el eslogan
de la señora Thatcher, primer ministro de Gran Bretaña entre 1979 y
1990: TINA(“There is No Alternative”, en español: “No Hay Ninguna
Alternativa”). Se nos dice que no hay ninguna alternativa a la globa-
lización, a cuyas exigencias todos los gobiernos deben someterse. Y se
nos dice que, si queremos sobrevivir, no hay ninguna alternativa más
que aplastar sin piedad al terrorismo en todas sus manifestaciones.
La caracterización no es falta de verdad, pero sí muy parcial. Si ob-
servamos la globalización y el terrorismo como fenómenos definidos
en un tiempo y escena limitados, tendemos a llegar a conclusiones tan
efímeras como los periódicos. En general, no hemos sido capaces de
comprender el significado de estos fenómenos, sus orígenes, su tra-
yectoria y, más importante aún, cuál es su lugar en el orden mayor de
las cosas. Solemos ignorar su historia. Somos incapaces de juntar las
piezas del rompecabezas y nos sorprendemos constantemente de que
no se cumplan nuestras expectativas a corto plazo.
¿Cuántas personas esperaban en los años ochenta que la Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas se desmoronase tan rápida y pacífi-
camente como lo hizo? ¿Y cuántos esperaban en 2001 que el líder de
un movimiento del que pocos habían oído hablar, al-Qaeda, atacase
las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono el 11 de septiem-
bre, provocando tanto daño? No obstante, vistos desde cierta perspec-
tiva, ambos hechos forman parte de un escenario mayor cuyos deta-
lles pudiéramos no haber conocido por adelantado pero cuyos rasgos
generales eran más que predecibles.
[9]
10 PARACOMENZAR
Parte del problema es que hemos estudiado estos fenómenos en
compartimientos estancos a los que hemos dado nombres especiales
—política, economía, estructura social, cultura— sin advertir que di-
chos compartimientos eran construcciones de nuestra imaginación
más que de la realidad. Los fenómenos de los que nos ocupábamos
en dichos compartimientos estancos estaban tan estrechamente en-
trelazados que cada uno presuponía al otro, cada uno afectaba al otro
y cada uno era incomprensible sin tener en consideración a los de-
más compartimientos. Y otra parte del problema es que tendemos a
dejar fuera de nuestras consideraciones analíticas acerca de aquello
que es “nuevo” o no los tres puntos de inflexión importantes del sis-
tema-mundo moderno: 1] el largo siglo XVI, durante el cual nuestro
sistema-mundo moderno vio la luz como economía-mundo capitalis-
ta; 2] la Revolución francesa de 1789, como acontecimiento mundial
que dio lugar a la dominación subsiguiente, durante dos siglos, de
una geocultura para este sistema-mundo, cultura que fue dominada
por un liberalismo centrista, y 3] la revolución mundial de 1968, que
presagió la larga fase terminal del sistema-mundo moderno en que
nos encontramos y que socavó la geocultura liberal centrista que man-
tenía al sistema-mundo unificado.
Quienes proponemos el análisis de sistemas-mundo, tema del que
trata este libro, venimos hablando acerca de la globalización desde
mucho antes de que el término fuera inventado (no, empero, como
de algo nuevo sino como de algo que había sido un elemento bási-
co para el sistema-mundo moderno desde que éste comenzara en el
siglo XVI). Hemos argumentado que los compartimientos estancos
de análisis —lo que en las universidades se denomina disciplinas—
son un obstáculo y no una ayuda en la comprensión del mundo. He-
mos argumentado que la realidad social en que vivimos y determi-
na cuáles son nuestras opciones no ha sido la de los múltiples esta-
dos nacionales de los que somos ciudadanos sino algo mayor, que
hemos llamado sistema-mundo. Hemos dicho que este sistema-mun-
do ha contado con muchas instituciones —estados y sistemas inte-
restatales, compañías de producción, marcas, clases, grupos de iden-
tificación de todo tipo— y que estas instituciones forman una matriz
que permite al sistema operar pero al mismo tiempo estimula tanto
los conflictos como las contradicciones que calan en el sistema. He-
mos argumentado que este sistema es una creación social, con una
historia, con orígenes que deben ser explicados, mecanismos pre-