Table Of ContentI
Colección
D. M. C
1
Reichei- Dolmatoff
Recasens
Várese
Luís González
Gorlaire
KIoppembufB
ANTROPOLOGÍA
Segundo Galilea
Y
Neel Olaya
EVANGELIZACION
Jesús García
Parent
Un problema de Iglesia
en América Latina
am
Departamento de Misiones del CELAM
D M C
EL PRIMER ENCUENTRO CONTINENTAL ANTROPOLOGÍA
DE MISIONES EN AMERICA LATINA
* Encuesta y conclusiones de la misma
* Ponencias antropológicas
* Ponencias pastorales
EVANGELIZARON
° Documento Final del Encuentro
21 - 27 de Abril de 1968
Melgar - Colombia Un problema de Iglesia en América Latina
DEPARTAMENTO DE MISIONES
Calle 78 N* 11-17
Colección D M C N? 1 Apartado Nacional 69S - Chapinero
Bogotá 2 - Colombia
1969
ÍNDICE
PREFACIO
Mons. Gerardo Valencia 9
PRESENTACIÓN
José Manuel Román 11
DISCURSO INAUGURAL
Mons. Gerardo Valencia 13
I
ANTROPOLOGÍA Y MISIONES
PRESENTACIÓN 25
ESTUDIO SOCIOLÓGICO, SOCIO-CULTURAL Y SOCIO-RE
LIGIOSO (Texto de la encuesta y resultados numéricos)
DMC-CEDES 29
RESUMEN GENERAL Y CONCLUSIONES DE LA ENCUES
TA (Interpretación y evaluación de los datos)
José de Recasens 65
CONSIDERACIONES ANTROPOLÓGICAS AL CAMBIO CUL
TURAL (Dinámica de las misiones)
José de Recasens 127
EL MISIONERO ANTE LAS CULTURAS INDÍGENAS
Gerardo Reichel-Dolmatoff 147
SITUACIÓN Y PROBLEMÁTICA ANTROPOLÓGICA DE LOS
TERRITORIOS MISIONALES EN EL ORIENTE PE
RUANO
Stefano Várese 159
ELEMENTOS DE ANTROPOLOGÍA ÚTILES PARA EL
MISIONERO
Luis González 173
Con las debidas licencias
DINÁMICA DEL CAMBIO Y DESARROLLO
Propiedad Reservada Alfonso Gortaire, S.J. 181
n PREFACIO
PASTORAL MISIONERA
PRESENTACIÓN 189
LA REALIDAD DE LAS MISIONES EN AMERICA LATINA
José Manuel Román, Pbro. 191
LOS TERRITORIOS DE MISIÓN EN EL CONTEXTO SOCIO
ECONÓMICO DE AMERICA LATINA Dedicamos esta publicación a todos aquellos que de una u
otra manera comparten con nosotros la inquietud porque las mi
Jesús García, Pbro. 213
siones latinoamericanas sean mejor servidas. Sobre todo a quie
PARA UN CONCEPTO DE "MISIONES" EN AMERICA nes colaboraron con entusiasmo y- generosidad en la realización
LATINA del Encuentro de Melgar durante aquella semana de inolvidable
Segundo Galilea, Pbro. 229 convivencia.
ENSAYO DE UNA NUEVA POSICIÓN FRENTE A LA "UM-
Esta obra se propone difundir lo más importante del mate
BANDA"
rial que sirvió de base para las reflexiones del Encuentro y al
Boaventura KIoppenburg, OFM. 243
gunos otros trabajos que se han realizado en torno al mismo.
ANEXOS Los trabajos se recogen tal como fueron presentados para que
sean juzgados por los mismos lectores. Ojalá contribuyan para
PETICIONES AL ENCUENTRO DE MELGAR 267
adelantar un diálogo más amplio y profundo sobre los mismos
LAS ESTRUCTURAS Y LA REALIDAD (panel) 271 temas. En todo caso, servirán —y esta es nuestra primera inten
ción— para poder interpretar y descubrir más profundamente el
CONCLUSIONES DE LOS GRUPOS DE TRABAJO 275 contenido del Documento final del Encuentro.
LA ADAPTACIÓN DE LA LITURGIA El Departamento de Misiones del CELAM no se compro
José Camps, Pbro. 281 mete con las opiniones particulares de los diferentes trabajos. Su
posición se manifiesta únicamente con el Documento final de
EL SIMBOLISMO
Melgar, que va inserto también en esta publicación. En cierto
Juan María Parent, Pbro. 289
modo podríamos decir que, por ahora, esa es la respuesta a la
PRESENCIA DE LA IGLESIA EN LAS POBLACIONES variada y compleja problemática que presentan los trabajos.
INDÍGENAS (Secretariado de Acción Misionera del Brasil)
t GERARDO VALENCIA CANO
CNBB 293
Obispo de Buenaventura (Colombia)
Presidente del DMC
III
UN DIALOGO POSTERIOR
PUEDE PONERSE EN DUDA EL PRINCIPIO MISIONERO?
Alfonso Torres Laborde 301
INTENTO DE RESPUESTA A LOS INTERROGANTES EX
PUESTOS POR LA ANTROPOLOGÍA
Noel Olaya, Pbro. 315
IV
DOCUMENTO FINAL
9
"LA PASTORAL EN LAS MISIONES DE AMERICA LATINA" 325
PRESENTACIÓN
Al presentar los trabajos y las conclusiones de un Encuen
tro sobre la pastoral en las misiones de América Latina es inevi
table situarse desde una serie de interrogantes subyacentes: hay
misiones en América Latina?; si las hay, dónde ubicarlas y con
qué criterios?; hasta qué punto debemos aceptar la tranquila y
tranquilizadora posesión de un status fruto de tantos factores his
tóricos, políticos y jurídicos que han dejado en el mismo su hue
lla discutible o irrevocable?
Si del hecho pasamos a los modos (presencia y actividad mi
sionera), se abre nuevamente todo un abanico de cuestiones: uni
dad y pluralismo, colonialismo y desarrollo (social y religioso),
religión y culturas, Iglesia universal e iglesias particulares, pasto
ral y antropología, colegialidad episcopal y derecho misional, evan-
gelización y valores culturales autóctonos, pastoral de conjunto y
misiones, etc.
El Encuentro de Melgar (Colombia) fue organizado por el
Departamento de Misiones del CELAM del 20 al 27 de abril de
1968. Sus conclusiones ya fueron publicadas, y ampliamente di
fundidas, en la colección de documentos del CELAM, número
5, en agosto de 1968. Presentamos ahora una serie de trabajos
y ponencias en torno al Encuentro de Melgar: unos fueron pre
parados directamente por el Departamento con la colaboración
de personas u organismos técnicos, otros han surgido durante el
año que ha transcurrido como resonancias del Encuentro de Mel
gar, otros finalmente son el fruto de algunas reuniones celebra
das para preparar el Encuentro. En síntesis, el contenido de esta
publicación podría resumirse: "En torno al Encuentro de Melgar
sobre la Pastoral en las Misiones de América Latina".
Por otra parte, Melgar no fue solamente un seminario de
estudio y reflexión. Fue una vida: un encuentro de vida, bajo el
signo de una comunión de amistad que tuvo como punto de par
tida y de expresión la liturgia, sobre todo la celebración de la
Palabra y de la Eucaristía en las meditaciones bíblicas de la ma
ñana y en las Misas de la tarde. Fue un "encuentro" de Pastores
(18 obispos junto con el Secretario General de Propaganda Fide)
y pueblo de Dios (34 sacerdotes, 3 religiosos y 10 laicos); un
"encuentro" de los especialistas con la base (30 misioneros de
base); un "encuentro" de la antropología (5 antropólogos) con
11
70 participantes. Logró, con todo, una participación activa de
la teología, de la sociología (5 sociólogos) con la pastoral (4
todos los asistentes, lo cual ha de ser tenido en cuenta para la
pastoralistas), del derecho (3 canonistas) con la vida. Tal vez
valoración del Documento final. A ello contribuyó indudablemen
sea esta la mayor originalidad del Encuentro, que ha de ser muy
te el interés y espíritu de trabajo de los invitados, que lo habían
tenida en cuenta tanto para valorar los resultados como para des
sido no tanto con criterio de representatividad, sino en calidad
cubrir el contenido que encierra a veces una sola palabra, sobre
de expertos unos, y otros por su especial preocupación o compro
todo en el Documento final. Las conclusiones de Melgar no son
miso pastoral con la temática del Encuentro.
para ser "leídas" sino meditadas; esta recopilación de materiales
A cada ponencia siguió un amplio debate en el que cada
"en torno a Melgar" ayudará, sin duda, a descubrir el fondo
cual podía exponer sus puntos de vista para enriquecimiento del
de Melgar-conclusiones. Esas conclusiones, a su vez, implican una
tema. Estos aportes eran recogidos por ei mismo ponente que los
serie de opciones teológico-pastorales, tomadas tras una fatigosa
pasaría posteriormente a las respectivas comisiones de trabajo.
y responsable reflexión interdisciplinaria, y adoptadas por el En
Más tarde se organizaron las comisiones para discutir y elaborar
cuentro como aptas para responder, siquiera inicialmente, a la
temas concretos, que corresponden a los capítulos fundamentales
compleja problemática de las misiones en América Latina.
del Documento final. El trabajo de las comisiones sometido a su
Porque esa fue otra de las intenciones del Departamento de
vez a discusión y enriquecimiento por parte del pienario pasó
Misiones del CELAM y del Encuentro de Melgar: üvciar el diá
a una comisión central que, con todos estos materiales, integró
logo entre "misioneros", entre la llamada iglesia "constituida" e
un primer borrador de documento final. Este fue sometido nue
"iglesia misionera", entre la teología y la ciencia. Otros trabajos
vamente al pienario que votó sobre el mismo: primero cada pá
poster'ores podrán mejorar, corregir o quizá refutar este primer
rrafo, después por capítulos y finalmente el documento íntegro.
esfuerzo. Y en este sentido el libro que ahora publicamos esti
La votación definitiva, que en ningún capítulo arrojó más de
mulará y quizá suscitará nuevos aportes e incluso (no lo excluí
4 votos en contra, aportó más de un centenar de "modos" a di
mos) algunas controversias. Entre todos buscaremos la verdad,
ferentes partes del documento, que fueron considerados para la
ayudaremos a enriquecer la iglesia y ojalá logremos servir mejor
redacción del Documento Final que ofrecemos en esta misma
a las situaciones misioneras (a sus hombres) en América Latina.
publicación.
LA LITURGIA EN MELGAR no solamente constituyó el
Un año después de haberse celebrado el Encuentro de Mel
centro clave de la convivencia. Cumplió también con la finalidad
gar, quizá no sea posible evaluar por ahora su repercusión. Es
pedagógica de mentalización que se había intentado durante la
posible que no haya sido demasiado visible su influencia. Con
preparación. Algunas experiencias de adaptación que se realizaron
todo, el hecho de haber sido difundido por varias revistas y pu
(y otras que estaban preparadas) constituyeron uno de los tra
blicaciones, el haber motivado algunos otros encuentros de ca
bajos más difíciles durante los tres meses anteriores al Encuen
rácter local, nacional e incluso internacional, pudiera significar
tro. Había que mostrar: por una parte lo inmutable de la Misa,
que el Departamento de Misiones del CELAM ha prestado con
principalmente; por otra parte patentizar el enriquecimiento que
este Encuentro un servicio a la Iglesia Latinoamericana, que es
supone en términos de catequesis y de vida la inserción adecuada
en definitiva lo que se pretendía.
de ciertos valores autóctonos; y lograr, al mismo tiempo, que no
Ese mismo espíritu de servicio es el que motiva ahora la
se perdiera la armonía del culto.
publicación de estos materiales como meros materiales de traba
La evaluación en plenarios, que se hizo después de cada
jo ulterior.
experiencia, fue bastante enriquecedora para todos. Pero además
Quiera el Señor que todo esto s^rva únicamente para esti
esas experiencias contribuyeron notablemente para despertar una
mular, coordinar^ profundizar en la actividad misionera que la
mayor preocupación por el tema, como se refleja ampliamente
Iglesia está llameada a realizar en América Latina según las ne
en las mismas conclusiones del Encuentro. El tema es delicado,
cesidades y las características de nuestro Continente.
las soluciones no son siempre fáciles. Lo confesamos. Pero esta
fue otra de las notas peculiares del Encuentro, incluso teniendo
JOSÉ MANUEL ROMÁN
en cuenta las repercusiones suscitadas posteriormente.
LA MECÁNICA DE TRABAJO no estuvo exenta de cier
tos fallos, por tratarse sobre todo de una reunión tan numerosa:
12 13
DISCURSO INAUGURAL
1. INTRODUCCIÓN
Hermanos:
No tengo más credenciales para presentarme ante vosotros,
como Presidente del D.M.C., que la experiencia de mi propia
vida dedicada desde mi ordenación sacerdotal al servicio de la
Iglesia misionera en nuestra América Latina.
Desde mis primeros contactos con las culturas indígenas del
Vaupés, tuve la inquietud de que los misioneros nos veíamos for
zados muchas veces a intuir o improvisar nuestra acción pastoral
por falta de un mayor conocimiento antropológico; he tenido la
impresión de que nuestra labor pastoral fracasa muchas veces por
falta de planteamiento adecuado; continuamente he añorado el
día en que pudiéramos afrontar unidos un estudio y reflexión a
fondo de nuestra común problemática peculiar. Hoy puede ser
el comienzo de ese día.
2. SENTIDO DE ESTE ENCUENTRO
Con el trabajo que ahora comenzamos, nos enfrentamos a
un aspecto muy fundamental de la problemática general de esta
América Latina que, a decir de Pablo VI, "se presenta como una
sociedad en movimiento, sujeta a transformaciones rápidas y pro
fundas" (Discurso del 23 de Nov. de 1965). Esto exige, con
palabras del mismo Pontífice: "una sabia planificación que evita
la comodidad y el empirismo; impone la elección y supone la re
nuncia hasta de cosas buenas a veces; un cultivo intenso y ex
tenso reducido a lo esencial. . . que adapte la acción evangeliza
dos a todos los difíciles momentos históricos, despertando, por
virtud del espíritu de Dios que la acompaña, formas e institucio
nes siempre nuevas para satisfacer a las nuevas exigencias y ne
cesidades" (Ibid).
Fue esto, sin duda, lo que motivó hace poco más de an
año en Mar del Plata la creación en el CELAM de un Departa
mento de Misiones, como órgano de servicio a la Jerarquía La-
15
tinoamericana, para coordinar y promover la acción pastoral en A partir de septiembre, el Departamento ha desplegado una
las Misiones; para buscarles'un nuevo replanteamiento según las actividad intensa para conectarse, y recibir su aportación, con
necesidades de los tiempos y las nuevas orientaciones conciliares, todos los sectores interesados. La gira personal del Presidente
y para imprimirles todo el vigor que reclamen su sentido, alcan por varios países de Suramérica tomando contacto con represen
ce y finalidad dentro del marco general de la Misión de la Igle tantes de la Jerarquía Misionera, los contactos directos y perso
sia en América Latina. nales del Secretario Ejecutivo, la realización de una encuesta a
Hasta que se conocieron las Conclusiones de nuestro primer nivel latinoamericano y los informes y sugerencias recogidos en
Encuentro Fundacional del Departamento, celebrado en Ambato, la base por los mismos encuestadores enviados por el Departa
Ecuador, en abril del año pasado, los Misioneros Latinoamerica mento, nos han permitido establecer un punto de partida que
nos éramos víctimas de dos prejuicios: en el extranjero se creía nos parece REALISTA, aún admitiendo sus defectos y limita
que toda Latinoamérica era Territorio de Misión; y en nuestras ciones. Una síntesis de esta realidad la tienen todos ustedes en
propias naciones éramos como clérigos mendicantes. la primera parte de la "Documentación de Base" qud les fue en
En las Conclusiones de Ambato (las tienen en su folder: viada oportunamente, y que ahora está incluida en sus respec
DOC. Serie A, N? 1), se dio un primer paso en la demarcación tivos foíders (Doc. Serie A, N? 3). No dudamos que el trabajo
del concepto de Misiones en América Latina. Se pusieron los fun de la primera etapa de nuestro Encuentro ("Toma de concien
damentos para que incluso la misma Congregación Romana para cia"), deberá enriquecer esta visión inicial de la realidad apor
la Evangelización de los pueblos pudiera revisar sus posturas y tando cada uno de nosotros sus propios conocimientos. La rea
salir de su timidez; y para que se abrieran las puertas en nuestro lidad de las Misiones tal y como se presentan en América La
Continente hacia una mayor responsabilidad compartida de las tina (en su aspecto socio-cultural, en su fenomenología antropo-
Dióces:s con nuestros territorios misionales. Creíamos entonces, y lógico-religiosa, en su problemática jurídico-estructural y en su
lo seguimos creyendo ahora, que una visión nueva de la proble dinamismo pastoral), ha de perfilarse bien desde el principio,
mática Misionera en América Latina podía prestar un servicio a con todo su colorido de luces y sombras, sin derrotismos pesi
la Iglesia y ofrecer un aire nuevo a un Clero que se extingue, mistas pero también sin triunfalismos apologéticos, en una visión
quizá más que todo por falta de nuevas motivaciones vocacio- humilde y sincera de la realidad auténtica que tenemos entre
nales. manos.
Nos confirman en esta creencia los comentarios de aquellas
Solo así, podremos abrigar la esperanza de que este En
humildes Conclusiones por parte del Clero de las diversas na-
cuentro responda con fidelidad a la sugerencia del Secretario de
c'ones y regiones: Obispos, Diocesanos, Prelados, Superiores Ma
la Congregación para la Evangelización de los Pueblos: "que se
yores, etc. Incluso algunas Conferencias Episcopales se vieron mo
procure, en cuanto sea posible, concretar bien las dificultades de
tivadas por nuestro pequeño Documento para elevar peticiones
la hora actual en las Misiones en América Latina, y que se cen
al respecto a la Santa Sede. No sabemos hasta el presente la
tren los trabajos sobre las soluciones prácticas que urge dar a
repercusión que el Documento y las actitudes resultantes hayan
nuestros problemas" (carta del 16 de noviembre de 1967). Solo
podido tener de la Curia Romana. Pero tenemos la esperanza
así, mediante una evaluación sincera de nuestra actividad pasto
de que la presencia en este Encuentro del Secretario de la Con
ral, podremos planificar. . ., elegir y renunciar. . ., y descubrir
gregación Romana para la Evangelización de los Pueblos es todo
si es el caso, formas e instituciones siempre nuevas que respon
un signo; y no dudamos que habrá de ser eficaz.
dan realmente a las exigencias y necesidades. Y solamente así,
Posteriormente al Encuentro de Ambato, tuvimos la reunión
tendremos el suficiente respaldo para acometer un planteamien
anual ordinaria de la Comisión Episcopal del D.M.C. en el pa
to de la actividad misionera con cuño genuinamente misionero y
sado mes de septiembre el programa y la temática de este En
netamente latinoamericano. Que es lo que en definitiva nos preo
cuentro que hoy iniciamos, concretados en dicha reunión, aumen
cupa: "ya que a cada condición o situación deben corresponder
tó el interés de los Misioneros por las actividades del Departa
acciones propias y recursos adecuados" (Ag. N" 6).
mento, y estimuló a los Secretarios Ejecutivos de otros Departa
Pero queremos añadir todavía una palabra sobre el enfoque
mentos del CELAM hacia una colaboración decidida con el de
que deseamos ver en toda esta "toma de conciencia" del hecho
Misiones, hasta verlos hoy participando con nosotros, cada cual
de las misiones en América Latina. Toda acción pastoral ha de
como si se tratara de su propio campo.
reflejar una doble fidelidad: fidelidad al mandato y al mensaje;
16
17
2 - Antropología
y fidelidad al destinatario, al hombre a quien se dirige. Por 3. CRITERIOS DE ACCIÓN
eso, nuestra pastoral, sin dejar de ser profundamente teológica,
tiene que ser necesariamente antropológica: es el hombre el que Pablo VI, en el discurso antes citado, nos indica que "de
nos preocupa; el hombre concreto, este hombre en sus circuns bemos imprimir al trabajo pastoral un carácter extraordinario, con
tancias temporales socio-culturales, socio-económicas y sicológi el empeño más serio y profundo que se pueda". Igualmente pro
cas. La antropología tiene mucho que decirnos de este nuestro pone como criterio para la acción pastoral en América Latina,
hombre latinoamericano y concretamente el hombre de nuestros la unidad.
Territorios Misionales; y también de las modalidades adoptadas Pero al situarnos ante la problemática de las misiones en
en nuestra actividad pastoral. Y esto no con una visión de teó nuestro continente, nos encontramos con varios factores caracte
logos iniciados en antropología, sino con un enfoque genuino y rísticos. Nuestras misiones no son como las de otros continen
decididamente antropológico. tes; tal vez no existe ni siquiera en la Curia Romana una tipolo
Un planteamiento de este tipo es necesario para iluminar la gía de las Misiones en América Latina que constituya un crite
pastoral en nuestros Territorios de Misión. Pero confiamos, ade rio claro para su existencia. Tampoco nos hemos preguntado seria
más, que ha de constituir también un aporte riquísimo en el em mente y a nivel continental sobre la finalidad de unos "Territo
peño común por una pastoral netamente latinoamericana en su rios Misionales" en el marco general de la Iglesia nacional y con
triple proyección profética, sacerdotal, y caritativa: La Pastoral tinental; o si, por el contrario, no tiene ninguna razón de ser.
que necesita nuestro "hombre latinoamericano". Porque, no ol Es cierto que con la creación o reorganización postconciliar
vidamos que este hombre encuentra su expresión más diferencia de las conferencias episcopales, se ha iniciado una mayor integra
da en los Territorios Misionales: sea por su marginalismo que lo ción de los Territorios Misionales en la planificación general de
ha mantenido especialmente aislado del influjo de la cultura oc la Iglesia nacional. Pero, al menos en muchos casos, esta integra
cidental, sea principalmente porque es allí donde encontramos ción ha sido más bien de carácter meramente jurídico y adminis
en muchos casos esas culturas que hemos dado en llamar primi trativo que pastoral. La existencia de ciertas jurisdicciones misio
tivas, pero que constituyen, con su riqueza peculiar la clave para nales se ha tomado principalmente, en la mayoría de los casos,
el entendimiento de un buen número de nuestros conciudadanos como un dato estadístico que hay que tener en cuenta a la hora
biogenética y culturalmente mestizos. América Latina necesita su de sumar Sufragáneos en las conferencias episcopales. Pero te
propia pastoral. Y no dudamos que donde las diferencias adquie nemos la impresión de que no se ha reflexionado suficientemen
ren sus expresiones más genuinas es precisamente en los Territo te y a fondo sobre el sentido, el alcance y la finalidad que ese
rios de Misión. hecho tiene o debe tener desde un punto de vista pastoral en la
acción conjunta de la Iglesia en un determinado país y en el
La llamada Cultura Occidental es allí algo muy extraño para
Continente; o si, tal vez, no tiene ningún sentido al menos tal
la mayor parte de nuestros misionados. Y por tanto, una Iglesia
y como jurídicamente se presenta de hecho. Nótese que estamos
occidentalizada, es decir, greco-romana en su catequesis, en su
refiriéndonos siempre a los "Territorios Misionales", es decir,
liturgia y en la figura jurídica de sus ministerios y de sus estruc
prefecturas, vicariatos y prelaturas.
turas, no puede aspirar, sin revisión, a implantarse y enraizarse
(A. G. N" 6) en la mayoría, por no decir totalidad, de los pue Lo mismo sucede a nivel de las comunidades religiosas o
blos o grupos que habitan nuestros territorios misionales. seculares encargadas de la administración de esos territorios. Da
la impresión de que la inercia del pasado y del "derecho" vigen
Pido, pues, a los antropólogos y sociólogos que se hallan
te hasta ahora, no hubiera dejado ver las consecuencias que para
entre nosotros, que nos ayuden a evaluar el pasado; pero que
el caso concreto de América Latina pueden y deben sacarse de
sobre todo nos presten su entusiasta colaboración para planear
los nuevos planteamientos teológico-pastorales que el Concilio ha
mejor el futuro. Porque esta es la razón de su presencia en este
hecho sobre la actividad misionera de la Iglesia. Pero seguimos
Encuentro: ayudarnos a buscar una presencia y una acción de
insistiendo en que, las llamadas Misiones, no admiten en Améri
la Iglesia en nuestras comunidades, que resulten más en conso
ca Laf'na los mismos planteamientos que en otros continentes.
nancia con el Misterio de Cristo, que "se unió por su encarna
Nos falta la tipología de las misiones en América Latina, que,
ción a ciertas condiciones sociales y culturales de los hombres
tomando en consideración sus características esencialmente pecu-
con quienes convivió" (A. G. N? 10).
19
18
liares, nos faciliten esclarecer su "qué" y su "para qué", y en 5. CONCLUSIÓN
consecuencia, el "cómo" de su actividad integrada en una pasto
ral de conjunto a nivel nacional y continental. Ante la presencia de tan ilustres participantes, venidos de
Por debajo de todo este problema, laten una serie de cues todas las regiones de Latinoamérica, hermanos nuestros unos en
tiones teológ'co-jurídicas. Y por eso, hemos creído necesario par el Episcopado y expertos todos en las ciencias que tienen que
tir desde la base: el sentido, el alcance y la finalidad de las mi ver con la pastoral de las misiones, nuestro corazón se ensancha
siones en la Misión de la Iglesia en América Latina. Es aquí en un océano de esperanzas y nos permite, augurar los más lumi
donde los Misioneros y el Departamento esperan la imprescindi nosos resultados.
ble colaboración de los teólogos, pastoralistas y canonistas que Bienvenidos todos y que el Espíritu Santo nos ilumine, for
nos acompañan. Es el trabajo más importante que debe realizar talezca y encienda.
nuestro Encuentro. Porque sin él de poco nos serviría el diagnós
tico exhaustivo de los hechos; y tampoco acertaríamos a sacar las t GERARDO VALENCIA C.
conclusiones pastorales que todos esperan de la Tercera Etapa
de nuestro Encuentro. En todo caso, la unidad, la seriedad y la
profundidad pedidas por el Papa resultarían imposibles.
4 PRIORIDADES PASTORALES
Finalmente hemos establecido en el programa una serie de
prioridades pastorales, porque a la Comisión Preparatoria del
Encuentro le ha parecido que son ellas las que constituyen como
la columna vertebral de los objetivos que las llamadas Misiones
deben afrontar en América Latina. Y porque son de hecho, las
que responden a las inquietudes más umversalmente manifesta
das por los Misioneros.
Pero, como toda esta Tercera parte está condicionada en úl-
rma instancia a la primera y segunda de nuestro Encuentro, no
insistimos más en ella. Únicamente quisiera resaltar que la Igle
sia en América Latina está situada ante el llamado Tercer Mundo
y que está comprometida frente al desafío que esto supone. E
igualmente deseo resaltar que la Iglesia en América Latina, y con
mayor razón en las áreas misionales, tiene que despojarse en su
acción profética y litúrgica de muchos elementos que le impri
men un carácter extraño y burgués que no va con los niveles
socio-culturales de nuestros Territorios de Misión. Y por lo que
respecta principalmente a las culturas nativas de Latinoaméri
ca, debe hacer realidad la doctrina conciliar: "que con su obre
todo lo bueno que hay ya depositado en la mente y en el cora
zón de estos hombres, en los ritos y en las culturas de estos pue
blos, no solo no desaparezcan, sino que cobren vigor y se eleve
y se perfeccione para la gloria de Dios, confusión del demoni"
y felicidad del hombre" (L. G. N? 17).
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